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El debate que divide al conservador Partido Demócrata

En el partido más tradicional de Mendoza está instalada la polémica a partir de el aval de Carlos Aguinaga a la ley de matrimonio gay. En el resto de la agrupación, dicen que el senador representa una postura aislada, pero se inclinan por la unión civil. ¿Un partido que busca modernizarse? Mirá los videos.

Es el partido más tradicional de Mendoza. Ese que ha dado a la provincia nombres para aeropuertos, pero al mismo tiempo al que han criticado por quedarse en el tiempo en algunos debates culturales. Hoy, el PD está atravesado por una contradicción: la solitaria cruzada a favor del matrimonio gay de un senador provincial, en tanto la mayoría de los "gansos" niega la posibilidad de que dos personas del mismo sexo pueda casarse y adoptar chicos.

El Salón de los Pasos Perdidos ayer fue escenario de contrapuntos por la ley de casamiento gay. Y entre las posturas antagónicas, también los "gansos" se hicieron notar. Mientras que por un lado, Omar De Marchi apuntaba su negativa a la ley y la evidente premura para debatir una problemática que en otros países lleva años, en Plaza Independencia, Carlos Aguinaga sacaba los pies del plato y se decidía a apoyar la causa.

"No soy discriminador", se atajaba de entrada el diputado nacional por el PD, a poco de comenzar su alocución de 5 minutos. La postura de De Marchi ya era conocida, puesto que había votado en contra de la iniciativa cuando la ley fue tratada en la Cámara de Diputados de la Nación.

Y aunque la posibilidad ya ha sido descartada, el mismo De Marchi había solicitado, oportunamente, que el proyecto de ley fuera a plebiscito o consulta popular para que la ciudadanía se pronunciara a favor o en contra.

A la plaza, con la Turca

Sin embargo, el que llamó la atención fue Carlos Aguinaga. El senador provincial, e hijo del ex ministro de Seguridad de Celso Jaque, se pronunció abiertamente a favor de que dos personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio y no vio objeciones a la idea de que puedan adoptar niños -su opinión quedó registrada en el siguiente video-.



Aguinaga ya había adelantado su postura a través de las redes sociales. Lo hizo a través de su perfil en Facebook, con fundamentos que procuró publicar en su web personal.

"Las mayorías no pueden impedir a las minorías sus creencias", alegó Aguinaga y tomó distancia así de la postura mayoritaria del partido, al concebir los derechos no como algo natural, sino como una construcción jurídica.

Sobre el áspero punto de la adopción, el demócrata consideró que "lo que debe importar es el caso concreto. Mientras se garanticen los derechos -del niño- siempre estará mejor que abandonado".  

Así, un distendido Aguinaga se paseó tranquila y desapercibidamente la tarde del lunes por la Plaza del Orgullo, hasta que las cámaras se percataron de esa extraña presencia en medio de militantes gays y cruzó algunas palabras con Turca Glamour -vestía una remera del Inadi- y el empresario de la noche Tito Bustos.  

Las invasiones bárbaras

Aunque Aguinaga trató de reivindicar a través de la red social Twitter que el PD es "el único partido progresista" de esta provincia, es evidente que la suya se trata de una cruzada solitaria. El resto del partido no lo apoya aunque destaca que su aporte es valioso para la discusión.

Según Tony Spezia, otro referente partidario de la Cámara de Diputados, la opinión del jefe de bancada demócrata en el Senado es minoritaria y un 95 por ciento de los gansos está en contra del matrimonio gay.

"Este es el consenso que existe entre los dirigentes, pero también contemplamos alternativas, como la unión civil", aseguró Spezia, cuya postura ya fue reflejada por MDZ ya que fue uno de los pocos legisladores que se acercó a la marcha contra el matrimonio gay -tal como puede verse en el siguiente video-.

En la línea de Spezia, también se encuentra la postura del presidente del partido, Aldo Calise, que coincidió en la necesidad de que se contemplen los derechos civiles de las parejas de un mismo sexo -en los términos de la jubilación, las pensiones, la obra social, entre otros-, pero puso fuertes reparos a la hora de ese infierno tan temido: el casamiento y la posterior adopción.

"Me parece una barbaridad. Nací y crecí con la imagen de un padre y una madre", graficó Calise, para argumentar que las parejas de gays podrían incidir en la sexualidad de los chicos que adopten: "Me lo pueden disfrazar de mil maneras distintas, pero a un menor abandonado, que viene con distintos problemas, no se le puede agregar un conflicto más", definió el titular del PD.

Así, señaló que la promulgación de la ley es innecesaria en este aspecto, puesto que los gays hoy por hoy pueden tener chicos ya sea a través de la adopción por parte de personas solteras o bien a través de métodos de inseminación artificial, para el caso de las lesbianas.

El kirchnerismo metió la cola

Una línea intermedia entre Aguinaga y el resto del PD la trazó el concejal capitalino, Guillermo Mosso. Si bien aclaró que no tiene algunos aspectos en claro en medio de la discusión nacional que se ha dado y que "tiene que haber una equiparación de derechos e incluir a las minorías", se proclamó a favor del matrimonio pero sin la posibilidad de adoptar.

"Hay demasiada pasión en el debate, pero falta amplitud. Hoy a la familia se la debe defender con otras medidas de tipo educativo", definió el concejal.

Pero en ese tenor, fue uno de los que puso sobre el tapete el trasfondo política de la iniciativa: "Ante la oportunidad de este debate, el kirchnerismo intentó hacer una divisoria de aguas, que por suerte no ha sido tal. Pero ha habido una intención de antagonizar a la sociedad", sostuvo Mosso.

La consagrada

Y en el interín de estos matices abiertos en el seno del Partido Demócrata, también surgió de una manera inesperada la voz de una referente que hacía mucho tiempo no se escuchaba. Cuando la senadora puntana Liliana Negrete la convocó ante la audiencia, dijo hablar como "vocera del Arzobispado". Su presencia no era extraña para ese Salón de los Pasos Perdidos, puesto que hacía un buen tiempo -la década de los `90- la vio figurar como una voz preclara a la hora del debate.

Y así se mostró Teresita Peltier, la ex diputada con mandato cumplido que expuso los fundamentos jurídicos para contrarrestar la avanzada. La última noticia que habíamos tenido de Peltier había sido una entrevista en Diario Uno, de 2008, donde explicaba su alejamiento de la política y confirmaba su profundo compromiso con los valores cristianos. En diciembre de 2007, se había convertido en virgen consagrada, en una ceremonia presidida por José María Arancibia.  

Por ello, su presencia en el debate no fue del todo ajena aunque si inesperada. Por el contrario, Peltier indicó haber enviado una carta a la cúpula de la Iglesia local y de esa manera convenció a Arancibia de constituirse en una crítica fundamental al proyecto de ley que ya cuenta con media sanción. Su opinión puede verse en el siguiente video:

El arribo a la modernidad

"Creo que posturas como la de Carlos modernizan el partido, nos permite el debate", concluyó Calise, el titular del PD.

Sin embargo, a pesar de ese optimismo democrático, la postura de Aguinaga es hoy bancada por su propio padre, Juan Carlos, que también en su momento se había manifestado a favor de una reforma en el código civil que ayudara a integrar a los homosexuales.

El ex ministro es el único referente partidario en el que se apoya el senador provincial, en tanto admiten en el seno partidario haber discutido este tema en una reunión acaecida el sábado en la mañana. Allí, las posturas se hicieron claras y los Aguinaga quedaron en minoría.  

En tanto, el resto del PD navega tranquilo en sus opciones tradicionales y prefiere mantener en el olvido de las crónicas policiales aquella incursión de un viejo dirigente -que participó del Gobierno militar- y su accidente en vehículo mientras era acompañado por un travesti en la noche mendocina.