Presenta:

El agua aumentó 60 por ciento en dos años, pero para el gobierno de Jaque es poco

Jaque anunció un aumento del 36,5%, que se suma al 19,7 por ciento que había dado en 2008. Sin embargo, el Ejecutivo dice que los estudios técnicos recomendaban una suba de entre el 50 y el 70%. La intervención arrancó con problemas: todavía no está el decreto de la suba tarifaria y los accionistas de OSM están al acecho.
123160.jpg

Apenas se aplique la nueva tarifa del agua, los mendocinos estarán pagando este servicio esencial cerca de un 60 por ciento más caro que a principios del año pasado. Pero aunque se sumen los golpes al bolsillo del usuario, los sucesivos aumentos nunca parecen alcanzar: según el Gobierno provincial, el incremento que saldrá en los próximos días por decreto, es inferior al recomendado para que Obras Sanitarias Mendoza (OSM) optimice sus prestaciones.

En febrero de 2008, a dos meses de la asunción de Celso Jaque y como corolario de cuatro años de discusiones interminables entre el Estado provincial y los accionistas de OSM, quedó en firme una carta de entendimiento que autorizó una suba del 19,7 por ciento.

La propia carta de entendimiento activaba la revisión de esa tarifa si se comprobaba un aumento de los costos del servicio. Esa condición, según el Poder Ejecutivo, se cumplió hace unos meses, de acuerdo con un informe que elaboró la UNCuyo. Entonces comenzó una nueva revisión tarifaria que culminó con el anuncio de otra suba en el agua en la era Jaque.

El lunes, la comunicación del nuevo aumento del agua fue, como casi siempre ocurre en este gobierno, muy pobre, e indujo a equivocaciones a los medios de comunicación. Después de dar la sorpresa de la intervención de OSM, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, dio a la prensa unas tablitas que inducían al error.

Las tablitas parecían hablar de un aumento diferenciado, según lo que hoy paga cada usuario. Sin embargo, para salvar el error, el interventor de OSM, Gonzalo Dávila, precisó este martes que la suba no será por sectores, sino generalizada: todos los usuarios deberán pagar desde octubre el 36,5 por ciento más que hasta ahora por el servicio.

Lo notable del caso es que, aunque OSM haya obtenido 56,2 por ciento de aumento en dos años (la cifra real es mayor, porque la base del segundo aumento es una tarifa que ya había tenido un incremento en 2008), en el Gobierno consideran que es menos que lo que recomiendan los estudios técnicos.

Una fuente oficial aseguró a MDZ que el EPAS recomendó al Poder Ejecutivo autorizar una suba del 50 o el 70 por ciento en esta oportunidad, según distintos niveles de obras necesarias para optimizar el servicio. O sea, considerablemente más que el 36,5 por ciento que se estampará en las facturas, desde octubre.

Es más: la fuente puntualizó que los mendocinos pagaron el agua y el servicio de cloacas en los últimos 10 años mucho más barato que el resto de las provincias. En el ente que controla el servicio de agua sostienen que otros distritos aumentaron el servicio entre el 70 y el 90 por ciento en la última década, contra el 19,7 por ciento que recibió OSM en el mismo periodo.

El relato oficial tiene, empero, una lista larguísima de incumplimientos empresarios, que se hacen patentes en el nivel de desinversión en obras que exhibe hoy OSM. Para empezar, 1,6 millones de pesos se comprometieron los accionistas privados a invertir desde 2008 y nunca lo hicieron, como tampoco se hicieron cargo de las deudas acumuladas por canon de servicio.

De hecho, el gobierno de Jaque calculó e informó este martes, por boca del presidente del EPAS, Javier Montoro, que OSM necesita obras por 437 millones de pesos, “en lo inmediato”, es decir, para mejorar al menos un poco.

La intervención arrancó con demoras y sobresaltos

La intervención de OSM no será un camino fácil para un gobierno que ha demostrado clarísimas falencias a la hora de gestionar y llevar a la práctica los anuncios que hace.

Prueba de ello es que ayer sólo había sido emitido el decreto de la intervención estatal (1690), pero aún no se conocía como instrumentarán la mal comunicada suba de la tarifa.

La oposición avisó que falta la pieza para instrumentar la vertiginosa decisión oficial de subir la tarifa, medida que, además, está siendo muy cuestionada desde la otra vereda. “Me parece una barbaridad como han dado este aumento. Cuando se dicta una intervención es para mirar finito dentro de una empresa y tomar medidas. Nosotros lo hicimos cuando decidimos intervenir una cooperativa eléctrica y la Línea 20 de colectivos. El aumento viene después, cuando se ha estudiado bien la situación”, opinaron ex funcionarios del gobierno Cobos, que en su momento llegaron a desesperar con las idas y vueltas a la que sometían la primera suba del agua desde que Arturo Lafalla privatizó el servicio, en 1998.

En tanto, desde la intervención jaquista no pudieron hacer mucho por defenderse de las críticas opositoras. “No se lo que ha pasado. Debe ser por la burocracia, pero la versión que yo tengo es que el decreto del aumento del agua debía estar listo hoy (por ayer)”, afirmó el interventor de OSM, Gonzalo Dávila.

La falta de precisiones remite directamente a otra suba no debidamente aplicada por el gobierno de Jaque: semanas atrás se anunció en trazos gruesos el complejo aumento de la luz, que rige desde este mes, pero los nuevos cuadros tarifarios, que estaban a cargo del EPRE, todavía se desconocen.

De cualquier manera, el interventor Dávila precisó que el Gobierno cumplió con todos los estudios previos para dar el aumento del agua y sostuvo que esta gestión no está improvisando en el tema. “Hubo una consulta a la Universidad Nacional de Cuyo, que emitió su dictamen. Los técnicos del EPAS también dieron el suyo. Todo el proceso está concluido”, aseguró el ingeniero.

Las intrigas y los problemas burocráticos absorbieron así el primer día de gestión de Dávila como jefe de OSM, quien tuvo una inquietud adicional: además de esperar en vano que el Gobierno confirmara en un decreto el aumento del agua, un grupo de abogados trajeados de la empresa francesa Saur lo vino a visitar a su despacho para interrogarlo sobre las razones de la intervención estatal.

Saur, firma de origen francés, es la empresa que tiene a cargo la operación del agua y uno de los dos pesos pesados de OSM. El otro grupo importante es Sielecki (South Water SA), una firma nacional que en 2004 le ganó una puja a los empresarios locales Vila y Groissman por las acciones que dominaba la firma extranjera Azurix y logró quedarse con un abultado monto de papeles de la empresa del agua.

Hoy Sielecky y Saur, en conjunto, controlan el 65 por ciento de Obras Sanitarias, mientras Vila y Groissman sólo tiene sólo el 3,4 por ciento de la empresa del agua.

Aunque todos los privados afectados pueden unirse en un futuro en post de un objetivo común: combatir los perjuicios económicos de la intervención por la vía judicial, camino que los privados que controlan OSM ya eligieron en el pasado, al iniciar dos juicios millonarios contra la Provincia.