Aunque Moreno se vaya, el gobierno quedará morenizado
Todas las voces e indicios dan cuenta de que el secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, podría dar un paso al costado, para evitar que su mala imagen siga embarrando al Gobierno. Pero sus formas y métodos ya tienen discípulos regados por todo el espectro público.
La presencia ostentosa del secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, tiene sus días contados. Así lo afirmaron a MDZ por lo menos dos altas fuentes del gobierno nacional y una del Congreso.
Sin embargo, aunque el funcionario de armas portar se vaya, el gobierno permanecerá teñido por su impronta. Lo que realmente molesta al círculo que rodea a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (y nunca sabremos qué piensa la hermética mandataria) es que el Gobierno se perjudique por la imagen del funcionario, y no el funcionario, sus modos y métodos.
Es por esto que ya casi no hay fisuras: todos le piden a Moreno que haga lo mismo que Ricardo Jaime y de un paso fuera del escenario. Nadie le pide que se caiga de él violentmente, sino que baje tranquilo por las escalinatas; pero que baje.
Célebre dentro y fuera del país por su hábil manipulación de las estadísticas oficiales, Moreno logró imponer un estilo que permite confundir ya no sólo a “la gilada”, sino a un amplio espectro de sectores que trabajan, necesariamente, con datos para poder desarrollar su tarea: inversores, científicos, académicos y organismos multilaterales que organizan su accionar en la región basándose en las cifras que cualquier gobierno –excepto el nuestro- obtiene con metodología estandarizada, más allá de que los resultados le gusten o no.
Así, la Presidenta trató de convencernos de que, aunque perdió las elecciones, una extraña suma de resultados en lugares recónditos del país le indicaba que, en (su) realidad había triunfado.
Pero la morenización del gobierno está matando gente: cuando el ministro de Salud Juan Manzur, rompiendo la regla, dijo la verdad y señaló que aquí hay más infectados de Gripe A que en todo el resto de los países del mundo, sumados, la Presidenta salió a cruzarlo.
Manzur, ante la reprimenda, debió desempolvar una morenización propia que traía de su Tucumán natal, en donde es acusado por tergiversar el método de cálculo de la mortalidad infantil para que les de bien.
Si esas cifras también están siendo manipuladas, lo que en realidad están haciendo es darle insumos erróneos a la ciencia y a todo el andamiaje de lucha –ya ni hablemos de prevención- contra la pandemia de Gripe A.
Moreno, el “espejito,espejito” del cuento al que le preguntan quién tiene los mejores índices podrá correrse. Pero hizo historia y su enseñanza fue bien aprendida.
Así, la Presidenta trató de convencernos de que, aunque perdió las elecciones, una extraña suma de resultados en lugares recónditos del país le indicaba que, en (su) realidad había triunfado.
Pero la morenización del gobierno está matando gente: cuando el ministro de Salud Juan Manzur, rompiendo la regla, dijo la verdad y señaló que aquí hay más infectados de Gripe A que en todo el resto de los países del mundo, sumados, la Presidenta salió a cruzarlo.
Manzur, ante la reprimenda, debió desempolvar una morenización propia que traía de su Tucumán natal, en donde es acusado por tergiversar el método de cálculo de la mortalidad infantil para que les de bien.
Si esas cifras también están siendo manipuladas, lo que en realidad están haciendo es darle insumos erróneos a la ciencia y a todo el andamiaje de lucha –ya ni hablemos de prevención- contra la pandemia de Gripe A.
Moreno, el “espejito,espejito” del cuento al que le preguntan quién tiene los mejores índices podrá correrse. Pero hizo historia y su enseñanza fue bien aprendida.
Miralo a Moreno en campaña:


