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Maquillaje en el gobierno, con un gabinete de parteners

La realidad es suficiente y no hace falta demasiado análisis: el oficialismo se recluye en los suyos. Por lo menos y, a diferencia de lo que ocurre en Mendoza, se maquilla para hacerle frente a los próximos dos años de gobierno. En retirada, Néstor Kirchner se consolida como "jefe" y preside, en las sombras, un gabinete de gente a su servicio.
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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner escuchó el mensaje de las urnas e hizo, con él, lo que se le vino en gana. Todos esperaban cambios profundos, desvinculación de la gestión de la influencia de su marido y ex Presidente, apertura del diálogo político y extirpación de los funcionarios sospechados luego de la derrota electoral, pero no pasó.

El primer dato del cambio de Gabinete lo aportó la persona que hizo el anuncio: fue el vocero de Néstor Kirchner y no el de la Presidenta, Alfredo Scoccimarro, el que dio nombre por nombre.

De tal forma, hay algo central que queda en claro: el que manda sigue siendo el mismo y, de tal manera, lo que se ha conformado no es un Gabinete de gestión a la altura de las circunstancias, sino un secretariado personal, o un club de parteners que debe consultar cada política pública que pretenda aplicar no en la Rosada, tal vez en Olivos; pero, seguramente, en Puerto Madero.

Como en el “juego de la silla”, uno sólo se quedó afuera, Sergio Massa. Pero su expulsión centrífuga no hizo más que blanquear algo que era un secreto a gritos, como lo es su mala relación con el que manda.

Sin embargo, el código de los anuncios hay que buscarlos más en los que permanecen que en los que movieron de lugar. Guillermo Moreno dice, todavía, presente. Julio De Vido festejará sus seis años en la cima del poder económico que rodea al matrimonio presidencial. Al igual que el secretario de Medios, Enrique Albistur y el vocero sin voz, Miguel Núñez.

De los que se mudarán de oficina, Aníbal Fernández es el gran sobreviviente, sin dudas. Duhaldista residual y kirchnerista converso (y por lo tanto, fanático), es el único capaz de defender a capa y espada la cofradía K y salir airoso. Por eso, hace falta. Por ello, será el nexo con el Congreso. Monologuista oficial, está allí donde debería gestarse el diálogo político y, por lo tanto, no lo habrá.