Presenta:

Crónica de una paritaria agitada

La negociación paritaria del martes tuvo diversos matices: cortes de calle en el Centro, amenazas de cortes ruta y hasta retos de Raquel Blas a los trabajadores que trataron de increpar a los funcionarios del oficialismo local. Fotos y video de un día "caliente".
Intersercción de las calles San Juan y Zapata.
Intersercción de las calles San Juan y Zapata.

El martes arrancó convulsionado por las tensas negociaciones que llevan adelante el ATE y el Gobierno provincial por el mentado aumento salarial que reclaman hace tiempo.

El día inició  con cortes de calle en distintos puntos del centro y, cerca del mediodía, la tensión se instaló en las inmediaciones de la Subsecretaría de Trabajo local. Allí, tanto la calle San Martín como Rondeau, se mantuvieron cortadas hasta cerca de las cinco de la tarde, instantes antes de que se conociera la última y tercera oferta salarial oficial.

Roberto Macho y Raquel Blas, tratan de explicarle a la gente la propuesta del mediodía.

Cerca de las 14, el ánimo que durante la noche del lunes se había caldeado y obligó a la llegada del ministro de Gobierno, Mario Adaro, hasta el punto del conflicto. Y volvió a tomar temperatura cuando desde el ATE repudiaron la oferta hecha por el funcionario oriundo de Palmira porque no satisfizo las expectativas de los trabajadores presentes. En ese momento comenzaron a organizarse piquetes en distintos accesos a Mendoza, a tal punto de que ya estaba casi listo un grupo de 400 personas para salir a cortar el nudo de Costanera y otras rutas.

A esa hora la consigna era -con una Raquel Blas no muy segura de la medida de fuerza, y con un Roberto Macho decidido a todo-, “busquen carpas, nosotros proveeremos de alimentos y háganse la idea de que deberemos mantener los cortes por turnos, el primero será relevado a eso de las 20”, dijo Macho.

Mientras tanto, Blas y un grupo de trabajadores se habían sentado en la entrada de la Subsecretaría de Trabajo sobre Calle San Martín, observando los movimientos de quienes estaban con los ánimos más calientes y que habían empezado a coordinar una protesta con bombos, banderas y todo lo que encontraron a mano para hacer ruido.

“Mientras esperamos la hora que les hemos dado al Gobierno para que mejore la espera, iremos a cortar las calles. Primero será la calle Colón y luego marcharemos –por Vicente Zapata- hasta la Costanera”, dijo enardecido Macho.

Rápidamente la mayoría de los trabajadores representados por ATE, de distintos sectores, en su mayoría de la salud, se encolumnaron detrás de Macho y del oficial de la Policía de Mendoza apostado sobre la vereda suroeste de la intersección de Rondeau y San Martín, y comenzaron a organizar la seguridad ante la marcha trabajadora.

Redoblaron los tambores y los silbatos comenzaron a sonar casi en forma ensordecedora, al tiempo que otros efectivos de la Policía tomaron posiciones en la esquina de Colón y San Martín.

La columna avanzó y al llegar a calle Colón cortó primero media calzada, dejando salir del piquete a los vehículos desprevenidos y luego ocupó el centro de la arteria. El paso fue lento pero multitudinario y ya en la esquina de calle San Juan, se encendió la primer cubierta que ardió en llamas ante la sorpresa de los vehículos, en su mayoría colectivos que debieron dar marcha atrás.

Un colectivo logra doblar por Zapata, antes de que fuera cortado el tránsito en la esquina con calle San Juan.

En es punto la marcha, por cuestiones de tiempo, dobló por San Juan en contra mano y desistió de seguir hasta la Costanera como en principio se había amenazado. Finalmente, la columna sólo dio una vuelta a la manzana retornando hasta la Subsecretaría de Trabajo donde la multitud al menos había logrado descargar un poco la bronca.

Intersección de Zapata y San Juan, una vez cortado el tránsito de ambas arterias.

Nuevamente en la Subsecretaría

Una vez la marcha finalizada en la Subsecretaría de Trabajo se organizó el almuerzo de los presentes. Llegó antes de las 15 un vehículo tipo utilitario cargado de sánguches, gaseosas y agua mineral y todos por unos minutos se distrajeron contando chistes y apostando que la propuesta tardaría más de una hora. Y así fue, ya que la mejorada y otra vez rechazada oferta salarial llegó casi a las cuatro de la tarde, cuando los ánimos nuevamente habían comenzado a levantar temperatura.

El reto de Blas

Apenas el reloj había marcado unos minutos después de las 16, cuando “los compañeros” habían comenzado nuevamente a blandir palmas, a gritar y a golpear en elementos de percusión improvisados, llegó Mario Granados, Subsecretario de Hacienda, acompañado por Roberto Domínguez, asesor de la Subsecretaría de Trabajo y otros miembros paritarios.

Cuando se conoció de parte del oficialismo que cinco puntos caros de la negociación no habían sido incluidos en la redacción de la nueva acta (retroactividad, ley de enfermería, seguridad pública, Fondo Para la Transformación, y tramo profesional), la audiencia arrancó en gritos e incipientes improperios que debieron ser acallados por la gremialista.

“Por favor. El que quiere irse que se valla. Yo también estoy cansada de esta larga negociación”, dijo alzando la voz y ante los rostros atónitos de Granados y Domínguez. En ese instante y tras el reto, todos vitorearon y aplaudieron la enérgica actitud de Blas revaluando su representatividad al frente de los trabajadores de ATE.

La discusión se había centrado en lo que faltaba y lo que consideraban una falta de respeto. Sobre todo de Mario Adaro, quien el día anterior había apagado el fuego con la promesa de una “propuesta superadora e integradora” que para los trabajadores nunca llegó.

Llegaron a pedir la renuncia de Adaro y hasta amenazaron a los funcionarios presentes con denunciarlos ante fueros internacionales.

Video: Domínguez trata de sacarle unos días a Blas para seguir negociando



Blas, en tanto, no aflojó y obligó a Domínguez a que realizara una contra propuesta “ahora mismo”, impeló. Así lo solicitó ante la negativa recurrente de Domínguez quien en todo momento se atajó diciendo que no estaba autorizado a tomar decisiones fuera de lo ofrecido. Entonces Blas casi lo empujó a que consultara “a alguien de más arriba” con el fin de salir con algo que pudieran estudiar en el sindicato.

“Compañeros, de aquí no nos movemos hasta que haya una propuesta superadora. Propuesta que una vez que esté nos iremos a estudiar al ATE –de Necochea y Belgrano de Ciudad-“, aconsejó en ese momento Macho.

Esperando la propuesta

Antes de las 18, un grupo de licenciadas en enfermería, para matar el tiempo, hablaban con la prensa.

En ese momento una de las señoras comenzó a tirar números, que más tarde no fueron confirmados –ni negados- por el Subsecretario Granados.

“Yo veo mal eso de separar en dos grupos los horarios, porque quienes hasta el momento hacen seis horas son los de neonatología o los de terapia intensiva. Allí se trabaja igual que en los lugares donde se prestan ocho horas”, dijo Liliana aludiendo claramente a la dedicación y al desgaste que deben enfrentar en esos lugares.

“Nosotros ya sabemos que para cubrir los sueldos, como profesionales, de los casi 476 licenciados en enfermería, se necesitan casi $ 5 millones. De ese monto ya se están pagando casi $ 1,7 millones para algunos que ya han sido nombrados y que trabajan hace más de diez años”, explicó su compañera.

Granados no suelta prenda

Por el momento no se conoce el monto estimativo que demandaría la aplicación de la ley de carrera de licenciados en enfermería.

Esto lo sostuvo al final de la reunión que arrojó como resultado la propuesta salarial de $ 230 y $ 310 que ahora serán analizadas en asambleas desde las nueve de la mañana del miércoles.

“Lo que pasa es que hemos hecho la propuesta recién y toda la información la podremos hacer después de que hagamos la evaluación. Este se un cálculo que saldrá del trabajo de una comisión y hay que analizar caso por caso. Es un tema muy complejo”, sostuvo al respecto Granados.

En ese sentido apuntó que si bien se deberá contemplar el caso de 476 profesionales “lo que pasa es que se reduce la jornada horaria, lo que significará o que siguen trabajando más horas con un costo mayor o hay que reemplazarlos con mayor cantidad de licenciados”, cerró.