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Menéndez en Malargüe: "Me llena de desazón", expresó la escritora Susana Tampieri

La escritora mendocina Susana Tampieri, cuestionó, desde Italia, en donde se encuentra, la recepción brindada por el gobierno de Malargüe al ex gobernador militar de Malvinas, Mario Benjamín Menéndez. Enterada al leer MDZ, la destacada dramaturga reflexionó: "Mientras exista un manto de duda, ¿qué honores se le rinden?".
La destacada escritora Susana Tampieri.
La destacada escritora Susana Tampieri.

El martes MDZ se hizo eco de una información que había sido difundida por el Diario de San Rafael y que, sin embargo, aun no había repercutido en toda su dimensión: la recepción oficial de la Municipalidad de Malargüe al ex gobernador militar de Malvinas, Mario Benjamín Menéndez, acusado de torturas a los conscriptos y soldados argentinos que lucharon en la frustrada recuperación de las islas.

Al el repudio del titular del Movimiento Libres del Sur, Ernesto Mancinelli, se sumó ahora, desde Italia, en donde se encuentra, el de la escritora y dramaturga mendocina Susana Tampieri.

“Lo del General Menéndez me llena de desazón”, señaló Tampieri, para agregar su reflexión sobre el asunto, en estos momentos: “Hay cosas que se van conociendo gracias a que los protagonistas se atreven a hablar. Y cada revelación nos llena de más angustia”.

Tampieri, autora de más de 30 obras de teatro llevadas a las tablas en escenarios de todo el país, Inglaterra e Israel, señaló a MDZ que “si este hombre torturó y vejó a los soldados debe ser juzgado como cualquier criminal de guerra. No hay prescripción para tales delitos. La Justicia –consideró- debería actuar de oficio y las víctimas ser los testigos que, al confirmar tales infamias, rindan tributo a sus camaradas que quedaron en las islas”.

“Mientras exista un manto de duda, ¿qué honores se le rinden?”, se preguntó, tras enterarse por MDZ de la recepción honorífica que le prodigó a Menéndez la intendencia de Malargüe. “En Europa –finalizó su opinión sobre este punto la autora- la palabra ´desaparecido´ ya es universal y la entienden en cualquier idioma. La acuñamos en Argentina”.

Sobre el sacerdote malargüino

Por otra parte, Tampieri opinó en torno a la carta enviada por el sacerdote Ramiro Sáenz, de Malargüe también, a la intendencia y en la que ofrecía recomendaciones de carácter autoritario.

Sin embargo, la autora señaló que su conducta “es coherente con una institución cuyo líder máximo, que equivale a un monarca absoluto, condena el uso del preservativo en el continente africano, que es el más castigado por este terrible mal y promueve, con sus palabras, una actitud suicida”.

Llevando la actitud del religioso a la actitud de la Iglesia en el plano mundial, Tampieri dijo que “gobiernos como el de Francia y Alemania, que no se caracterizan por ser de izquierda, han reaccionado con indignación. Se va contra la ciencia en pleno siglo XXI. No es de extrañar, entonces, que un miembro de esa institución verticalista promueva la censura”.

Agregó luego que “el Index Librorum Prohibitorum estuvo vigente hasta hace muy poco tiempo. Incluia –explicó Tampieri- a muchísimos libros clásicos que se estudian en todas las Universidades del mundo”.

”Pero una institución –señaló luego- que reabsorbe a quienes niegan el Holocausto y les da una tibia reprimenda por haber dicho algo políticamente incorrecto´....sin echarles nuevamente de su seno...es dable de prohibir artistas y desaconsejar libros”.

Finalmente, analizó que “aquí lo realmente grave e incoherente con el sistema democrático es que autoridades civiles, elegidas por el pueblo o sus funcionarios rindan pleitesía y obedezcan las  ´sugerencias´ de estos trogloditas del pensamiento libre”. Completó: “Ellos tienen libertad de hablar y expresar opiniones aunque no las comportamos...porque ese es el juego de la democracia. No lo es que se les de carácter oficial en un gobierno civil”.