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Los desopilantes enredos de la interna de la UCR capitalina

La lista de Víctor Fayad ganó el comicio con el apoyo de varios cobistas, como Cornejo y Bruni. Pero se dice en los mentideros que la gente de Cobos avaló, en realidad, a la lista del iglesismo, a pesar de que Iglesias es el mayor rival del vicepresidente en la provincia. Otra prueba de las ambigüedades que afectan por estos días al vicepresidente y a la UCR en general.
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Las elecciones internas de la Capital sirven para graficar la ensalada desopilante que es hoy radicalismo mendocino, un partido que necesita encontrar pronto un orden si quiere gravitar en los próximos comicios generales. Y en el que cuesta ubicar en alguno de los distintos bandos a la mayor figura que tiene, más allá de su actual semiproscripción: Julio Cobos.

Víctor Fayad festejaba anoche un cómodo triunfo en los números, que le asegura el control del partido en su departamento. El intendente capitalino se apoyó para ello en Sergio Bruni, Alfredo Cornejo y Leopoldo Cairone, satélites del planeta Cobos e invitados a la fiesta de los ganadores.

Pero resulta que entre Cobos y Fayad las cosas nunca se recompusieron después de que el cacique implacable trató al vicepresidente de “padre Grassi de la política”, una frase indudablemente ofensiva pero que Fayad jamás se tomó el trabajo de explicar.

Así las cosas, ¿el triunfo de Fayad fue también el triunfo de Cobos? Varias voces indican que no.

En el terreno de las especulaciones, se puede decir que Cornejo cada vez es menos cobista y hasta se permite presionar al vicepresidente por los medios para que lo bendiga como su referente en Mendoza. Cobos tolera y calla, por ahora.

Pero incluso en el plano concreto de la elección capitalina, hay quienes afirman que algunos operadores reconocidos de Cobos jugaron en este comicio en contra del Viti y a favor (y aquí viene lo verdaderamente sorprendente) de Roberto Iglesias y Raúl Vicchi, que están entre los mayores enemigos políticos del vicepresidente.

El iglesismo festejaba quizás desmedidamente este domingo que Fayad y sus socios no lograron borrarlo del mapa (los de Iglesias consiguieron algo más del 32 por ciento de los votos, los que le asegura a Vicchi el puesto de congresal y tres secretarías partidarias para el sector). Y no fueron ingratos en la celebración: mencionaron a Horacio Clerici, un hombre del cobismo, como uno de los operadores de la digna derrota iglesista.

También recordaron, de paso, que hubo alguna manito de Juan Carlos Jaliff, quien, vaya detalle, ni siquiera está en el partido radical actualmente, sino que preside el Confe. Y hasta aseguraron que Raúl Baglini, asesor top del vicepresidente de la Nación, también mandó gente para colaborar con la causa contra Fayad.

¿En cuál de los dos búnker debería haber estado Cobos este domingo, entonces? ¿En el del perdedor digno o en el del ganador amplio? Quién puede decirlo…

Lo cierto es que las ambigüedades siguen si se tiene en cuenta que Bruni, ocasionalmente socio de Fayad, también es uno de los referentes cobistas en la Capital.

Bruni tiene pupilos suyos en la lista de candidatos a concejales que consagró el Frente Cívico para las elecciones que el Alcalde suspendió en su oportunidad. Esa lista contiene también, por cierto, gente de Jaliff. Y por ello es fuertemente resistida por el intendente Fayad.

¿Cómo se entiende entonces que Bruni haya dado el salto para sentarse al lado de Fayad en esta elección, cuando el intendente capitalino reniega de Cobos, Jaliff (uno de los pocos dirigentes mencionados que es indudablemente cobista)  y de sus candidatos a ediles en los próximos comicios para concejales?

Todo es muy complejo, difuso, extraño y gatopardista en la UCR para el ciudadano común, que hoy se limita a presenciar el “espectáculo” que este partido político da, pero que en el futuro cercano irá a las urnas para premiar o castigar sus actitudes.

Ese elector también podría estar en problemas en 2011, si todo sigue igual, para identificar a quiénes bendice verdaderamente Cobos en Mendoza.