Contundente mensaje de los intendentes radicales y cobistas contra Jaque
En una reunión realizada ayer en Tunuyán, Eduardo Giner, Alfredo Cornejo, Víctor Fayad, Gerardo Del Río, Mario Abed y Gustavo Pinto le advirtieron al gobernador que no van a avalar ningún tipo de endeudamiento para la provincia. Lo acusaron de haber incorporado 5.000 empleados a la estructura del Estado y le exigieron gestiones ante la Nación, para que envíe "la plata que debe.
Los seis intendentes de la hasta ahora borrosa unión de radicales y cobistas decidieron este jueves enviar un contundente mensaje a Celso Jaque.
Ante la incertidumbre frente a la receta oficial que aplicaría el Poder Ejecutivo para superar la crisis financiera, advirtieron que no aprobarán ningún tipo de endeudamiento hasta que el Gobierno provincial de señales "genuinas" de austeridad y reclame los fondos que adeuda la Nación a Mendoza y sus comunas.
Esto fue acordado por los intendentes Eduardo Giner (Tunuyán), Víctor Fayad (Capital) y Alfredo Cornejo (Godoy Cruz), por el lado del radicalismo; y los referentes del cobismo: Gustavo Pinto (La Paz) y Mario Abed (Junín) y Gerardo del Río (Rivadavia).
La reunión se realizó este jueves al mediodía en Tunuyán. También participaron los dos principales referentes de UCR y Confe en la Cámara de Diputados: Liliana Vietti (UCR) y Andrés Marín (Confe).
Cornejo atacó al Gobierno desde el auditorio del complejo Palmares, donde ofició de anfitrión para la disertación de Rodolfo Terragno. El intendente de Godoy Cruz señaló que el Gobierno no puede hablar de crisis cuando “ha incorporado 5.000 empleados al Estado provincial” y dio el primer aviso de que el endeudamiento que podría definir Jaque no va a pasar en la Legislatura. “Vamos a revisar cualquier cosa que tenga relacióncon la deuda”, señaló Cornejo.
“El Gobierno no ha tomado medidas de austeridad genuina”, insistió, en tanto, desde el Valle de Uco Giner. Las contrataciones de personal son, también a juicio del intendente de Tunuyán, difíciles de afrontar para el Estado provincial; a lo que agregó la necesidad de que Jaque encare una fuerte gestión respecto de los fondos que adeuda la Nación en concepto de obras, entre otros.
“Antes de plantar un endeudamiento, hay que hacer reclamos a la Nación para que envíe el dinero que le hace falta a la Provincia y a los municipios”, señaló Giner, e insistió en un pedido reiterado de cobistas y radicales: el aumento de la coparticipación primaria municipal, para que las comunas reciban más plata.
La señal de guerra de cobistas y radicales surgió en días en que los problemas financieros se han convertido en una realidad para las comunas: los departamentos ya empezaron a tener problemas para liquidar los sueldos de sus empleados. “Los seis municipios que estuvimos en esta reunión hemos pagado los sueldos, pero esto es día a día. Las perspectivas son muy malas para los últimos trimestres y para el año que viene”, dijo Giner.
Como contracara, la indefinición del plan oficial para enfrentar el problema desespera a los intendentes. Jaque dijo en la noche de este jueves a MDZ que no va a emitir una cuasimoneda porque es una locura, pero respecto a qué hará en su lugar, apenas soltó: “Vamos a necesitar financiamiento”.
Unión política
Además del mensaje contra Jaque, la concordia entre intendentes cobistas y radicales en Tunuyán hizo renacer la esperanza de una unión política que, hasta aquí, ambos bandos no han podido plasmar por recelo mutuo.
Los dos grupos han tenido muchos problemas para acordar posturas en la Legislatura y hacer pesar el número de bancas. Y eso ya tuvo impacto positivo para el gobierno de Jaque en dos momentos cruciales: la designación del nuevo director general de Escuelas y la sanción del plan de Viviendas fueron posible por la división entre cobistas y radicales.
Aunque el nuevo intento de unificación no asegure nada hacia el futuro, la unión de los intendentes puede producir una tracción que se refleje, esta vez sí, en la Legislatura, donde hasta ahora radicales y cobistas se han cansado de bloquearse y hacerse zancadillas mutuamente.
Hasta el intendentes más hostil de todos estuvo esta vez en el cónclave: Víctor Fayad se sumó a sus correligionarios gracias a Alfredo Cornejo, quien ha hecho de todo para contar con él también para su pelea interna, en búsqueda del control de radicalismo.
“El Gobierno no ha tomado medidas de austeridad genuina”, insistió, en tanto, desde el Valle de Uco Giner. Las contrataciones de personal son, también a juicio del intendente de Tunuyán, difíciles de afrontar para el Estado provincial; a lo que agregó la necesidad de que Jaque encare una fuerte gestión respecto de los fondos que adeuda la Nación en concepto de obras, entre otros.
“Antes de plantar un endeudamiento, hay que hacer reclamos a la Nación para que envíe el dinero que le hace falta a la Provincia y a los municipios”, señaló Giner, e insistió en un pedido reiterado de cobistas y radicales: el aumento de la coparticipación primaria municipal, para que las comunas reciban más plata.
La señal de guerra de cobistas y radicales surgió en días en que los problemas financieros se han convertido en una realidad para las comunas: los departamentos ya empezaron a tener problemas para liquidar los sueldos de sus empleados. “Los seis municipios que estuvimos en esta reunión hemos pagado los sueldos, pero esto es día a día. Las perspectivas son muy malas para los últimos trimestres y para el año que viene”, dijo Giner.
Como contracara, la indefinición del plan oficial para enfrentar el problema desespera a los intendentes. Jaque dijo en la noche de este jueves a MDZ que no va a emitir una cuasimoneda porque es una locura, pero respecto a qué hará en su lugar, apenas soltó: “Vamos a necesitar financiamiento”.
Unión política
Además del mensaje contra Jaque, la concordia entre intendentes cobistas y radicales en Tunuyán hizo renacer la esperanza de una unión política que, hasta aquí, ambos bandos no han podido plasmar por recelo mutuo.
Los dos grupos han tenido muchos problemas para acordar posturas en la Legislatura y hacer pesar el número de bancas. Y eso ya tuvo impacto positivo para el gobierno de Jaque en dos momentos cruciales: la designación del nuevo director general de Escuelas y la sanción del plan de Viviendas fueron posible por la división entre cobistas y radicales.
Aunque el nuevo intento de unificación no asegure nada hacia el futuro, la unión de los intendentes puede producir una tracción que se refleje, esta vez sí, en la Legislatura, donde hasta ahora radicales y cobistas se han cansado de bloquearse y hacerse zancadillas mutuamente.
Hasta el intendentes más hostil de todos estuvo esta vez en el cónclave: Víctor Fayad se sumó a sus correligionarios gracias a Alfredo Cornejo, quien ha hecho de todo para contar con él también para su pelea interna, en búsqueda del control de radicalismo.

