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Todos los partidos, menos el PD, ven con buenos ojos la reforma constitucional

A favor de un diálogo consensuado se manifestaron Carlos Le Donne (UCR), Néstor Piedrafita (ARI) y Juan Carlos Jaliff (Confe). Por su parte, De Marchi dio el "no" rotundo y dijo que "no somos estúpidos, no estamos de acuerdo con esto". Todos aclararon que la reelección indefinida está fuera de discusión.
Adaro quiere la reforma constitucional. Foto: MDZ
Adaro quiere la reforma constitucional. Foto: MDZ
La semana pasada el ministro de Gobierno Mario Adaro tiró la pelota en la cancha e hizo declaraciones en las que aseguró que entre las intenciones del oficialismo está latente la idea de concretar una reforma constitucional en 2009.

En ningún momento, Adaro hizo referencia a algún punto clave que tengan en mente reformar, sino que indicó, de forma general, que “hay muchas herramientas de la democracia moderna que se pueden incorporar y que es necesario comenzar a dar un debate”.

Si se mira para atrás, este gobierno no es el único que ha querido hacer una reforma general al texto. Julio Cobos lo intentó durante tres años, pero nunca tuvo éxito. En parte, porque nunca hubo acuerdo con todos los partidos y porque la Corte les exigió una mayoría de votantes casi incalcanzable.

Sin embargo, esta vez el clima parecería ser otro ya que MDZ consultó a referentes de los partidos más importantes de la provincia y todos, menos el Partido Demócrata, se manifestaron a favor, con cautela y condiciones, pero a favor al fin.

Por un lado, Carlos Le Donne titular de la UCR estimó que el texto vigente es uno muy completo, pero “no podemos decirle que no a esta oportunidad, porque sabemos que hay que modernizarla. Por ejemplo, hay que modificar el tema de la autonomía de los municipios y modificar el artículo que habla del referéndum. Reconozco que es un tiempo complicado por la llegada de las elecciones, pero siempre y cuando haya consenso entre los partidos, es posible”. En tanto, el radical dejó muy en claro que está totalmente en contra de  agregarle a la Constitución la posibilidad de la reelección indefinida.

Sin embargo, las opiniones no están bien definidas dentro de su partido ya que Mauricio Suárez y Mariano Ficarra –presidentes de los bloques radicales en la Legislatura- le bajaron el pulgar a la idea. Para Ficarra es una idea "prematura" mientras que para Suárez, si bien reconoció que los radicales son reformistas en su esencia, encontró los intentos del oficialismo graciosos y oportunistas por tratarse de un año electoral.

Por su parte, Néstor Piderafita del ARI estimó que sí estarían de acuerdo siempre y cuando no se limiten los temas de discusión. “Además, hay muchas provincias que ya han reformado con éxito la suya, es hora que Mendoza lo haga también. Temas que no hay que dejar de lado son: mejorar la representación política de las minorías, los temas ambientales y profundizar la acción de los órganos de control”, dijo.

En tanto, el titular del recientemente creado Confe, Juan Carlos Jalif, indicó que “para hacerlo hay que tomar como base la primera ley que nosotros logramos que se firmara en el 2001 y de la que participaron varios partidos”. Además, agregó que hay dos formas de llevar a cabo tal reforma: aclarando los puntos a reformar o encarando una reforma integral del texto. Para el ex vice gobernador es vital incorporar la figura de las fiscalías de investigación administrativa y modificar el período de sesiones.

Por otro lado, Omar De Marchi, titular del Partido Demócrata, fue el único referente que se puso totalmente en la vereda opuesta y descartó la opción desde el vamos. Fue claro y dijo: “Siempre que un gobierno no sabe bien qué hacer, mete la idea de la reforma”.

Además, agregó que “los gobiernos tienen que gobernar, tener esta Constitución no les está prohibiendo hacer un buen gobierno. Sin embargo, sí puedo decir que estamos en contra de dar la reelección indefinida, nuestra posición en eso es histórica. La verdad, no somos estúpidos, no estamos de acuerdo con esta idea”, dejó en claro De Marchi.

Es así que a seis días del anuncio de Adaro, el panorama está pintado y, al parecer, por lo menos la mayoría de los partidos tienen la intención de sentarse a dialogar y buscar consenso. Eso sí, la reelección indefinida parece unir a todos en un no rotundo.