|
"Quieren un Gobierno débil", dijo Cristina
La Presidenta hizo esta denuncia en un acto que se llevó a cabo esta tarde, donde estuvo acompañada por Néstor Kirchner.
La presidenta Cristina Kirchner denunció hoy la existencia de "intereses" económicos, financieros y políticos que quieren "un gobierno más débil" para la Argentina.
"Un Gobierno más light, en términos políticos, es un Gobierno más débil", aseguró la jefa de Estado durante un acto que encabezó en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.
La mandataria, que estuvo acompañada del ex presidente Néstor Kirchner, hizo estas declaraciones al referirse a una opinión de la hermana del represor recapturado Julián Corres, quien justificó la fuga del ex militar aduciendo que "esperaba que viniera un gobierno más light" en materia de derechos humanos.
"Qué quiere decir un Gobierno más light -preguntó la Presidenta-. Creo que hay intereses que quieren ver un Gobierno más débil".
Y advirtió: "cuando un Gobierno es débil, el primero que pierde es el pueblo".
Sus expresiones se produjeron en medio de una oleada de críticas por parte de analistas internacionales sobre la situación de la Argentina, que debe afrontar compromisos por unos veinte mil millones de dólares entre fines de 2008 y 2009.
Esas consideraciones implicaron una variante respecto a los términos utilizados por el oficialismo y la propia jefa de Estado sobre la existencia de un clima destituyente en el país durante los peores días de la crisis del campo.
El nuevo pronunciamiento de la mandataria se dio en un acto de anuncio de obras públicas en la ciudad bonaerense de Malvinas Argentinas, hasta donde llegó tras regresar a la Capital Federal desde El Calafate, donde descansó el fin de semana largo.
En ese marco, se espera que en los próximos días el Gobierno produzca cambios en el INDEC, el organismo encargado de difundir mediciones oficiales que está seriamente cuestionado.
Asistieron también a la ceremonia el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el jefe de Gabinete, Sergio Massa; los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Planificación Federal, Julio de Vido; y de Salud, Graciela Ocaña, entre otros.
Sus expresiones se produjeron en medio de una oleada de críticas por parte de analistas internacionales sobre la situación de la Argentina, que debe afrontar compromisos por unos veinte mil millones de dólares entre fines de 2008 y 2009.
Esas consideraciones implicaron una variante respecto a los términos utilizados por el oficialismo y la propia jefa de Estado sobre la existencia de un clima destituyente en el país durante los peores días de la crisis del campo.
El nuevo pronunciamiento de la mandataria se dio en un acto de anuncio de obras públicas en la ciudad bonaerense de Malvinas Argentinas, hasta donde llegó tras regresar a la Capital Federal desde El Calafate, donde descansó el fin de semana largo.
En ese marco, se espera que en los próximos días el Gobierno produzca cambios en el INDEC, el organismo encargado de difundir mediciones oficiales que está seriamente cuestionado.
Asistieron también a la ceremonia el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el jefe de Gabinete, Sergio Massa; los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Planificación Federal, Julio de Vido; y de Salud, Graciela Ocaña, entre otros.