Otra vez el cobismo se diferencia de Cristina en un proyecto clave
La diputada nacional Laura Montero adelantó que el bloque de la Concertación le pedirá al Frente para la Victoria que modifique el proyecto de compra de Aerolíneas Argentinas. La ex ministra de Economía afirmó que no puede convalidar la transacción en los términos que está planteada. Cobos autorizó a la legisladora para que reclame cambios.
Otra vez el cobismo se encamina a oponerse en el Congreso a un proyecto del kirchnerismo. Se trata, esta vez, de la ley por la cual el Gobierno Nacional pretende adquirir la empresa Aerolíneas Argentinas.
La pretensión del oficialismo nacional es que la compra se apruebe en Diputados esta semana, con poco debate. Pero el cobismo quiere exactamente lo contrario: Laura Montero, la diputada más leal al vicepresidente Julio Cobos, sugerirá cambios en la iniciativa e intentará estirar la discusión para imponerlos, porque considera que el proyecto, tal cual está, no se puede aprobar.
Pero además, Montero no descarta que el acuerdo no llegue, ante lo cual, su sector presentaría un proyecto alternativo. Eso ocurrió en Diputados durante la discusión de la resolución 125 de retenciones al campo. Como el Frente para la Victoria no aceptó los cambios propuestos, el cobismo se unió al peronismo disidente, formuló un proyecto propio y al final votó en contra de la iniciativa oficial.
El camino para que la experiencia se repita ya está abierto: este fin de semana, en medio de todas las actividades que Cobos realizó en Mendoza, la legisladora habló del tema con el vicepresidente y obtuvo autorización para proponer cambios en el proyecto de Aerolíneas.
Diferencias
Del proyecto oficial, Montero coincide apenas con los enunciados generales. Es decir, la necesidad de mantener la prestación de la aerolínea, de salvar la empresa y de mantener los 9.000 puestos de trabajo actuales.
Pero ni bien se ingresa en el texto enviado por la Casa Rosada, el cobismo tiene varios cuestionamientos. Muchos de ellos similares a los de la oposición.
“Los fundamentos hablan de vaciamiento, falta de inversiones y aumento de pasivos en Aerolíneas. También se habla de fraude. Hay problemas severos. No se puede convalidar una compra con todos estos inconvenientes. Yo creo que esto desde ningún punto de visto es adecuado”, sostuvo Montero.
El precio de la empresa aérea es uno de los puntos urticantes. En el punto dos del acta se indica que harán una valoración el Estado y otra la empresa. Como es muy probable que ambas partes no se pongan de acuerdo, el asunto será dirimido por un tercero independiente. Pero Montero sostiene que el tercero en cuestión podría incurrir en la sobrevaloración de la empresa, ya que la metodología de cálculo incluye diversos subsidios. “El flujo de fondos futuros puede dar una sobrevaluación de la empresa y que el Estado se haga cargo del pasivo”, expresa la diputada nacional.
“Hay que mirar muy bien antes hacerse cargo del pasivo por 900 y pico millones de dólares de Aerolíneas; y de convalidar en el mismo proyecto un plan de gastos corrientes de 40 millones de dólares mensuales”, agrega.
El cobismo demuestra, así, que está a un paso de sumarse a la tropa de opositores con proyectos diferentes al oficial, como son los casos del PRO y el radicalismo.
Historia
A través de la diputada Montero, el cobismo viene marcando un sesgo claramente diferenciador respecto del Frente para la Victoria desde que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de resoluciones móviles.
Pero la historia no se terminó con el voto “no positivo” de Cobos en el Senado Nacional del 17 de julio. Poco después, la legisladora anunció que elaboraría un proyecto para darle transparencia al INDEC, cuya situación actual es uno de los grandes cuestionamientos que sufre el matrimonio presidencial.
El proyecto del INDEC se iba a discutir esta semana en la comisión de Comercio de Diputados, pero Montero se enteró en las últimas horas que dicha comisión no se reunirá esta semana. El cobismo tomó la novedad como una confirmación de la situación política: el kirchnerismo tiene cero interés en los proyectos que impulsa el vicepresidente de la Nación.
Del proyecto oficial, Montero coincide apenas con los enunciados generales. Es decir, la necesidad de mantener la prestación de la aerolínea, de salvar la empresa y de mantener los 9.000 puestos de trabajo actuales.
Pero ni bien se ingresa en el texto enviado por la Casa Rosada, el cobismo tiene varios cuestionamientos. Muchos de ellos similares a los de la oposición.
“Los fundamentos hablan de vaciamiento, falta de inversiones y aumento de pasivos en Aerolíneas. También se habla de fraude. Hay problemas severos. No se puede convalidar una compra con todos estos inconvenientes. Yo creo que esto desde ningún punto de visto es adecuado”, sostuvo Montero.
El precio de la empresa aérea es uno de los puntos urticantes. En el punto dos del acta se indica que harán una valoración el Estado y otra la empresa. Como es muy probable que ambas partes no se pongan de acuerdo, el asunto será dirimido por un tercero independiente. Pero Montero sostiene que el tercero en cuestión podría incurrir en la sobrevaloración de la empresa, ya que la metodología de cálculo incluye diversos subsidios. “El flujo de fondos futuros puede dar una sobrevaluación de la empresa y que el Estado se haga cargo del pasivo”, expresa la diputada nacional.
“Hay que mirar muy bien antes hacerse cargo del pasivo por 900 y pico millones de dólares de Aerolíneas; y de convalidar en el mismo proyecto un plan de gastos corrientes de 40 millones de dólares mensuales”, agrega.
El cobismo demuestra, así, que está a un paso de sumarse a la tropa de opositores con proyectos diferentes al oficial, como son los casos del PRO y el radicalismo.
Historia
A través de la diputada Montero, el cobismo viene marcando un sesgo claramente diferenciador respecto del Frente para la Victoria desde que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de resoluciones móviles.
Pero la historia no se terminó con el voto “no positivo” de Cobos en el Senado Nacional del 17 de julio. Poco después, la legisladora anunció que elaboraría un proyecto para darle transparencia al INDEC, cuya situación actual es uno de los grandes cuestionamientos que sufre el matrimonio presidencial.
El proyecto del INDEC se iba a discutir esta semana en la comisión de Comercio de Diputados, pero Montero se enteró en las últimas horas que dicha comisión no se reunirá esta semana. El cobismo tomó la novedad como una confirmación de la situación política: el kirchnerismo tiene cero interés en los proyectos que impulsa el vicepresidente de la Nación.
La ley de Aerolíneas marcha, en cambio, como un bólido. El oficialismo tratará que tenga despacho de la comisión de Presupuesto y Hacienda este miércoles y que se trate en el recinto el jueves.
La incógnita es si se cumplirá el objetivo final de la media sanción, momento en el cual el kirchnerismo pondrá a prueba si sigue teniendo poder pleno en la Cámara de Diputados.
