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Desde BS AS

La decisión de Julio Cobos generó respuestas inmediatas y no sólo repercutió en la Plaza del Congreso y los movimientos allí presentes, sino también en los senadores nacionales oficialistas y opositores. MDZ palpitó la votación desde el Congreso y te relata los hechos más destacados luego de una extensa sesión.
Fueron 20 horas, tal vez más. El cálculo temporal para los periodistas presentes en el salón Azul se detuvo luego de que el presidente del Senado de la Nación, Julio Cobos, diera a conocer su voto. Es que a su desempate le siguieron los disturbios en la Plaza del Congreso y largos minutos de espera para poder volver a la calle.

Pero las medidas de seguridad, si bien fueron anticipadas en el supuesto caso de que la respuesta fuera el "no", llegaron tarde. El comunicador santafesino Gustavo Raffin fue agredido por un grupo de manifestantes y sufrió lesiones en su muñeca derecha. "Me acerqué para ver qué sucedía en la plaza. De pronto alguien sacó un barrote de hierro y lo arrojó hacia donde yo estaba. Lo primero que hice fue tirarme contra un paredón. Puedo decir, sin afirmar que hayan sido fuerzas de seguridad, que un grupo de hombres vestidos de traje permitieron su avance".

Así fue como a partir de este incidente se prohibió por más de una hora, el ingreso y egreso al Congreso de la Nación. Los periodistas permanecieron recluidos dentro del salón y a la espera de los senadores que quisieran hacer declaraciones, entre los que figuraba el mendocino opositor a la ley de retenciones, Ernesto Sánz, quien finalmente prefirió reservar su parecer para otro momento.

Fue Gerardo Morales el único que decidió acercarse a dar a conocer su opinión luego de la reñida votación que mantuvo a los argentinos en vilo. "Con esta decisión no se deslegitima a la presidenta, lo que le pasó es producto de la pérdida de confianza de la gente y tiene que ver con los propios desaciertos del gobierno. En la medida en que éste tome medidas razonables va a volver a recuperar su prestigio".

"La ley queda derogada desde este preciso momento. Cristina Fernández de Kirchner tendría que llevar a cabo alguna acción urgente, como la de convocar al campo y a la política. No deberían molestarse tanto con Cobos porque él hizo lo que la gente sentía que había que hacer. Eso estuvo muy bien, lo que no lo habilita a volver al partido. El vicepresidente quedó expulsado aunque se le reconoce su actitud correcta dentro del marco en el que se dio", continuó Morales.

Eso no fue todo. El senador nacional y presidente de la U.C.R aprovechó para dejar muy en claro su opinión acerca de las diferencias que el radicalismo aún mantiene con Julio Cobos: "él se fue de nuestro partido para abrazar un proyecto que ha demostrado ser autoritario, intolerante y que no permite el disenso", afirmó.

Por su parte, el vicepresidente de la Nación permaneció en su despacho junto a su mujer y sus hijos, quienes viajaron especialmente para brindarle su ciego apoyo en esta encrucijada, a la que Cobos calificó como "la más difícil de mi vida".