Presenta:

Las obras que anunció Jaque dependen de recursos de la Nación

En su discurso del 1º de mayo, el Gobernador prometió obras públicas por casi $3.000 millones. Dijo que los fondos serían provinciales y nacionales, pero con un presupuesto deficitario, Mendoza no cuenta con grandes posibilidades para encararlas. Por eso depende de los recursos que mande la Casa Rosada.

Más de dos horas, y unas 30 obras anunciadas que representan una inversión cercana a los $3.000 millones. El discurso del 1º de mayo de Celso Jaque en la Legislatura dejó algo más que los reclamos y las quejas del gobernador por la herencia recibida. También sobresalieron las promesas de obras que los “mendocinos y mendocinas” ya han escuchado varias veces.

La línea eléctrica Comahue - Cuyo, el dique Portezuelo del Viento y el gasoducto Beazley - La Dormida, entre otras, encabezan la lista de las promesas (repetidas y millonarias) que Jaque intentará encaminar en su gobierno.

El propio mandatario reconoció que el dinero para concretar las obras provendrán de la provincia y de la Nación, aunque estas buenas intenciones chocan con la dura realidad: los números del gobierno mendocino están en rojo, y la ayuda de la Casa Rosada llega en cuentagotas.

Si todavía no llegan los $40 millones que teóricamente Cristina Fernández de Kirchner se comprometió enviar a Mendoza para combatir el delito, ¿se puede esperar un gesto del gobierno nacional que se traduzca en miles de millones en obras para una provincia históricamente relegada en el reparto de fondos? Parece difícil.

Grandes anuncios

Los anuncios magníficos de obras que nunca se concretan o que se postergan por un largo plazo es un “mal” afianzado en la era kirchnerista. En sus viajes a Mendoza, el ex presidente Néstor Kirchner traía una valija llena de obras que todavía brillan por su ausencia. Por ejemplo, en abril de 2004 prometía el financiamiento nacional para la construcción de la Línea Eléctrica Comahue – Cuyo.

Sí, la misma obra que cuatro años después Jaque incluyó en su discurso, con la promesa de “inaugurarla en 2010, en el marco de las grandes obras que darán sustento a los festejos del Bicentenario de nuestra independencia”.

Otro dato: en 2004, Comahue – Cuyo, la línea eléctrica de 708 kilómetros proyectada entre Neuquén y el Gran Mendoza para mejorar la capacidad de distribución de energía en medio país, requería una inversión de 435 millones de pesos. Hoy su valor casi se ha triplicado, llegando a superar los $1.200 millones, de los cuales la provincia debe aportar $145.

Otro gran anuncio que Kirchner, Julio Cobos y Jaque realizaron en diferentes momentos es Portezuelo del Viento. La presa que se construirá en el sur mendocino no llegará como un “obsequio” de la Nación, sino que forma parte de un arreglo extrajudicial tras la demanda que la provincia presentó por los perjuicios ocasionados por los regímenes de promoción industrial que beneficiaron a provincias vecinas.

Costará más de $1.000 millones, que deberá aportar la Nación. “Calculo poder licitar esta obra a mediados del año próximo, precisamente para anunciar a los mendocinos en esta misma fecha y en este mismo lugar, dentro de dos años, que ya se está construyendo Portezuelo del Viento”, prometió Jaque el 1º de mayo.

Otras apuestas incluyen la pavimentación de toda la Ruta Nacional 40, la construcción de la Ciudad Judicial (en los terrenos del Ejército que están ubicados detrás de la Penitenciaría de avenida Boulogne Sur Mer), la modernización de los sistemas de riego Arroyo Grande, Las Tunas, Independencia-Cobos y Constitución-Medrano (con una inversión superior a los $100 millones), el entubamiento del Canal Civit, el Ferro tranvía Urbano y el Tren de Alta Prestaciónno electrificado, que unirá Buenos Aires con Mendoza.

Números rojos, relación fría

Pese al complicado presente financiero de Mendoza, Jaque anunció el jueves obras por casi la mitad del presupuesto provincial.

Entre las obras más “caras” enumeradas por el mandatario en su polémico discurso, aparecen la pavimentación los tramos que van desde Malargüe hasta Calmuco ($258 millones) y desde Pareditas y El Sosneado ($492 millones); el dique Santa Clara – Las Tunas (38 millones de dólares); el gasoducto Pareditas – Malargüe (80 millones de dólares), y la construcción o ampliación de escuelas ($70 millones).

En este contexto, el presupuesto deficitario y los arreglos salariales con los estatales dejaron al Gobierno con pocos recursos para encarar las obras públicas, que este año tendrán un avance lento y restringido al aporte de la Casa Rosada, que parece más preocupada por agrandar su caja a través de las retenciones, que por distribuir esos fondos entre las provincias.

Además, Mendoza y Jaque no están en el podio de las preferencias K. Por ejemplo, nuestra provincia no tiene la importancia electoral de Buenos Aires ni los vínculos “familiares” de Santa Cruz. Y nuestro gobernador se distanció del kirchnerismo (principalmente por sostener en su gestión al ex subsecretario de Seguridad, Carlos Rico) y por eso no logró los fondos para obra pública que habrían obtenido, por ejemplo, sus pares Jorge Capitanich (Chaco) y a Sergio Uribarri (Entre Ríos), quienes hicieron explícito su apoyo a la presidenta en plena pelea con el campo.