Sobre las elecciones
Algunos tuvimos el privilegio de escuchar, en la madrugada del lunes, las razones por las cuales el gobernador electo, Celso Jaque, cree que ganó la elección provincial.
Un Jaque de ojos rojos y camisa arrugada dijo, en su visita trasnochada del lunes a la redacción de MDZ, que se venía una elección muy reñida, hasta que él instaló en los medios esa campaña que habla de bajar la inseguridad el 30% en los primeros seis meses.
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Julio Cobos fue categórico en su respuesta: “¡Eso es un bolazo!”, gruño el flamante vicepresidente ante los medios, poco después de ver los cuidados spots televisivos del PJ sobre la inseguridad. Y entonces, precisamente en ese momento, Jaque dice que las cifras se le vinieron en contra a su pupilo para la gobernación, César Biffi.
“Yo iba a todos los lugares de la provincia y lo veía. La gente me pedía que bajara por lo menos un cinco por ciento los delitos, que lo que hiciera en ese sentido iba a mejorar las cosas. El impacto fue impresionante.Y yo anotaba todo lo que me decían”, contó Jaque a los periodistas de este diario, para completar su análisis.
Quizás no sea el momento para hacer balances definitivos sobre el resultado electoral, pero si Jaque realmente ganó las elecciones por sus pronósticos para mejorar la seguridad, ha aparecido este domingo una señal inequívoca de las necesidades de los votantes mendocinos.
Si es así, las urgencias a las que se enfrentará como gobernador son importantísimas, porque no tardarán los ciudadanos en reclamar las promesas de resultados en los que fundaron sus votos.
Queda claro que este análisis revela un escenario en el que las soluciones deben ser urgentes. Y donde no queda espacio para discursos vagos o de mediano plazo sobre el fenómeno del delito.
Porque a nadie escapa que el problema de la inseguridad se solucionaría en Mendoza y en cualquier lado con más educación e inclusión social, respuestas que estaban en el manual de casi todos los candidatos, incluído el del oficialista César Biffi.
Pero, a la vez, ningún mendocino está dispuesto a darles tiempo a los gobiernos para que la disminución de la marginalidad social ayude a erradicar el infierno de los robos y la violencia delictiva. Y este es uno de los mensajes que los mendocinos parecen haberle mandado a la clase política en clave de voto en los comicios de este domingo.
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