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Una operadora turística irá a juicio acusada de estafar con viajes al exterior que no se concretaron

Acusan a la operadora turística por 60 presuntas estafas con viajes al exterior que nunca se realizaron. El perjuicio económico superaría los us$350 mil.

La Justicia de Córdoba resolvió elevar a juicio la causa contra una operadora turística acusada de presuntas estafas vinculadas a la venta de viajes al exterior que nunca llegaron a concretarse. Foto: Freepik

La Justicia de Córdoba resolvió elevar a juicio la causa contra una operadora turística acusada de presuntas estafas vinculadas a la venta de viajes al exterior que nunca llegaron a concretarse. Foto: Freepik

La Justicia de Córdoba resolvió elevar a juicio la causa contra la operadora turística Natalia García (40), acusada de haber cometido decenas de estafas vinculadas a la venta de viajes al exterior que, según la investigación, nunca llegaron a concretarse.

El requerimiento fue formulado por la fiscal de Instrucción del Distrito 4 Turno 6, Jorgelina Gutiez, quien imputó a la mujer por 60 presuntos hechos de estafa reiterada y por un episodio adicional de defraudación mediante el uso indebido de tarjeta de crédito. De acuerdo con la causa, el perjuicio económico total superaría los 350 mil dólares.

Actualmente, la acusada permanece con prisión domiciliaria mientras avanza el proceso judicial.

Acusaciones contra la operadora turística

Según la investigación, García operaba bajo el nombre de fantasía “Yana Viajes” y habría desplegado un mecanismo fraudulento entre agosto de 2024 y enero de 2025. La operatoria consistía en recibir dinero de clientes para gestionar pasajes aéreos y paquetes turísticos al exterior, compromisos que luego no se cumplían.

La fiscalía sostiene que la estrategia se apoyaba principalmente en el abuso de confianza. La mujer se presentaba como una agente con experiencia en el rubro turístico y contaba con antecedentes de viajes que sí habían sido organizados con éxito, lo que habría fortalecido su reputación entre los clientes.

Ese historial fue clave para atraer nuevos compradores, muchos de los cuales llegaron recomendados por otros pasajeros que previamente habían contratado servicios con ella.

Promesas de reservas

Para dar credibilidad a las operaciones, García brindaba detalles sobre destinos, itinerarios, vuelos y alojamientos. Incluso entregaba recibos de pago, comprobantes y documentación que aparentaba confirmar reservas, lo que reforzaba la confianza de los clientes.

Entre los destinos ofrecidos figuraban lugares turísticos del Caribe y América, como República Dominicana, México, Guatemala o Nueva York.

Uno de los casos incluidos en la causa es el de un cliente que abonó más de 1,1 millón de pesos para modificar pasajes a Europa que nunca fueron reemitidos. En otra operación, la misma persona pagó más de 1,4 millones de pesos y 530 dólares para un viaje a Guatemala que tampoco se concretó.

La investigación también menciona a otros damnificados. Una clienta pagó 1.350 dólares en efectivo por pasajes a Tulum, mientras que otra familia transfirió más de 1,6 millones de pesos por un paquete a Cancún que incluía vuelos y alojamiento. Según la fiscalía, ninguno de esos servicios llegó a contratarse.

Pagos elevados y viajes frustrados

Entre los hechos más significativos aparece el caso de una persona que entregó más de 4.200 dólares y más de 2 millones de pesos para un viaje que incluía estadías en República Dominicana y pasajes a Nueva York.

La acusación indica que el dinero fue recibido y documentado mediante recibos, pero las reservas nunca se gestionaron.

En total, el perjuicio económico estimado supera los 306 mil dólares y más de 75 millones de pesos, cifras que reflejan la dimensión de la presunta maniobra. Hasta el momento, ese dinero no ha sido recuperado, según consta en el expediente.

La fiscal Gutiez sostiene que el engaño se mantuvo durante más de seis meses gracias a una comunicación constante con los clientes.

A través de mensajes de WhatsApp, la imputada respondía consultas y justificaba las demoras con explicaciones que resultaban creíbles. Frases como “la reserva está confirmada pero en stand-by” o “los servicios ya están pagos” eran utilizadas para tranquilizar a los compradores.

Ese contacto permanente permitió sostener la apariencia de normalidad incluso pocos días antes de la detención, señalaron varios de los damnificados.

Elevación a juicio

La causa también destaca que entre los afectados hay familias, grupos de amigos y personas mayores, muchas de las cuales habían destinado ahorros o incluso tomado deudas para concretar viajes que finalmente nunca se realizaron.

En varios casos, se trataba de vacaciones familiares o proyectos personales significativos, lo que agravó el impacto económico y emocional de la presunta estafa.

La fiscalía considera que existen elementos suficientes para sostener que la imputada actuó con conocimiento de sus actos y con intención de obtener un beneficio económico indebido, aprovechándose de la confianza de los clientes.

Con esos fundamentos, la causa fue elevada a juicio y será la Cámara correspondiente la que determine su responsabilidad penal.