Una jubilada murió en Las Heras y es el tercer caso de abandono de persona investigado en poco tiempo
Trinidad Arce tenía 76 años y murió en una clínica tras ser asistida en su vivienda de Las Heras. La Justicia investiga si estaba en condiciones de abandono.
La Policía Científica trabajó en el lugar donde ocurrió la muerte. (Foto ilustrativa)
Rodrigo D'Angelo / Archivo MDZ.Una jubilada de 76 años murió este martes en una clínica luego de ser trasladada en deplorables condiciones de salud desde su casa de Las Heras. Las autoridades investigan si el fallecimiento pudo haberse producido por un posible abandono de persona. El caso se convirtió en el tercero de similares características investigado en Mendoza en las últimas semanas.
El reciente episodio fatal tuvo como víctima a Trinidad Arce, cuyo deceso fue constatado alrededor de las 13.30 por una médica del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) mientras era trasladada al Hospital Privado, ubicado en la Ciudad de Mendoza, luego de que una ambulancia llegara hasta el domicilio de la mujer por el delicado cuadro que presentaba.
Inicialmente tomó intervención la Oficina Fiscal Las Heras N°1, que dispuso que personal policial de la jurisdicción, efectivos de la Unidad Investigativa Departamental Las Heras (UID) y personal de Policía Científica para realizar una inspección ocular, una encuesta ambiental y las demás medidas destinadas a establecer las circunstancias que rodearon la muerte.
Las dudas sobre la muerte de la mujer
En el domicilio de calle Espejo al 600, los investigadores entrevistaron a la nuera de Arce, quien manifestó que junto a su pareja, hijo de la víctima, se encontraban al cuidado de la mujer desde hacía más de cinco años.
Según su relato, fue su pareja quien llamó al 911 debido a una descompostura que había sufrido su madre. Una ambulancia del SEC llegó hasta la vivienda y trasladó a la mujer al mencionado nosocomio, donde posteriormente se constató el óbito.
La médica que intervino informó que la mujer presentaba indicios compatibles con un posible abandono de persona, por lo que se inició la investigación para determinar en qué condiciones se encontraba y si existieron responsabilidades penales vinculadas con su cuidado.
En tanto, en la propiedad también se residían dos niños, de 1 y 5 años, respectivamente hijos de la pareja que estaba al cuidado de la anciana. Debido a las condiciones en que se encontraba el interior del inmueble, se dio intervención a los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI) para definir la situación de los menores.
Un operador de guardia se presentó en el lugar y dispuso el traslado de los menores al ETI con el objetivo de resguardar su integridad física, indicaron las fuentes consultadas.
Por su parte, el cuerpo de Arce fue trasladado al Cuerpo Médico Forense (CMF) para avanzar con la necropsia correspondiente. Así, la investigación quedó bajo la órbita del fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien deberá determinar si existió algún delito y las eventuales responsabilidades que pudieran corresponder.
Otra anciana fallecida en la Cuarta Sección
La semana pasada, una mujer de 82 años fue encontrada muerta en una vivienda de Ciudad y también se inició una investigación para determinar si existió un posible abandono de persona. Por ese hecho fueron aprehendidos su hijo, de 60 años, y una mujer de 51 años que se desempeñaba como cuidadora.
El procedimiento se inició durante la madrugada del último jueves, luego de un llamado a la línea de emergencias 911 que alertó sobre el fallecimiento de la anciana en un domicilio de calle Videla Castillo.
Cuando los policías llegaron al lugar entrevistaron a la cuidadora, quien manifestó que los familiares no se harían cargo de la mujer. Los efectivos constataron que la víctima presentaba lesiones ulcerosas en distintas partes del cuerpo, algunas en avanzado estado de deterioro, y que se encontraba en un sector de garaje de la propiedad.
Posteriormente, llegó uno de los hijos de la mujer, quien inicialmente se negó a aportar información sobre la víctima. Ante esas circunstacias, una ayudante fiscal interviniente dispuso la aprehensión tanto del hombre como de la cuidadora.
Además, se dio intervención a Policía Científica para realizar las pericias correspondientes y determinar las circunstancias y causas del fallecimiento.
La muerte de un jubilado que destapó un geriátrico clandestino
El otro antecedente se registró a principios de julio, cuando la muerte de un hombre de 79 años expuso el funcionamiento de un geriátrico clandestino en una vivienda de Las Heras.
La víctima, Raúl Alberto Pereyra, había ingresado al Hospital Carrillo luego de sufrir una descompensación. De acuerdo con la reconstrucción inicial de la investigación, un corte de luz habría dejado al hombre durante varias horas sin su respirador artificial, situación que habría precedido a su fallecimiento.
A partir de la denuncia realizada por un familiar, la Justicia dispuso la intervención de la UID Las Heras y de la Policía Científica. Los restos de Pereyra fueron trasladados al CMF para la realización de la autopsia.
Mientras avanzaban las actuaciones, los investigadores llegaron hasta el domicilio donde funcionaba el lugar y entrevistaron a su propietaria, una mujer de 58 años. La mujer reconoció que tenía a su cargo a otros diez adultos mayores y que cobraba por brindarles cuidados.
Las primeras actuaciones permitieron advertir que el espacio destinado a los ancianos era reducido y que la cantidad de personas alojadas superaba la capacidad prevista. Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que los adultos mayores se encontraban hacinados y en condiciones de insalubridad.
La causa quedó bajo la órbita del fiscal de Delitos No Especializados Martín Lucero, quien investigó el caso bajo la hipótesis de abandono de persona seguido de muerte. La propietaria del inmueble fue detenida y quedó a disposición de la Justicia.
Los tres casos ocurrieron en circunstancias diferentes, pero las investigaciones buscan determinar si las condiciones de cuidado y el estado en el que se encontraban las víctimas pudieron derivar en responsabilidades penales.