Sorprendente giro en el caso de un joven desaparecido hace 20 años: el dato que incrimina a la policía
A 18 años de la desaparición del joven en Misiones, la querella presentó pruebas contundentes que ubican a la víctima siendo torturada en la comisaría de Dos de Mayo.
La Justicia Federal formalizó el pedido de imputación por desaparición forzada y tortura.
ArchivoLa causa por la desaparición de Mario Golemba, uno de los misterios más dolorosos de la provincia de Misiones, ha dado un giro institucional definitivo. Los abogados de la querella formalizaron ante la Justicia Federal el pedido de imputación por desaparición forzada y tortura contra el excomisario Evaldo Katz y otros cuatro efectivos policiales que prestaban servicio en la comisaría de Dos de Mayo en marzo de 2008.
El pedido, radicado ante la Fiscalía Federal Dos de Posadas, a cargo de la fiscal Silvina Gutiérrez, se sustenta en un análisis pormenorizado de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin). Además de las imputaciones, los letrados Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles exigieron protección urgente para la madre y el hermano de Mario, ante el avance de una investigación que apunta directamente al corazón de la cúpula policial de aquella época.
La noche del horror en la comisaría de Dos de Mayo
Mario Golemba desapareció el 27 de marzo de 2008. Aquel día, el joven productor agrícola de Picada Indumar viajó a Oberá para una consulta médica. Tras cumplir con su turno, llamó a su novia para confirmarle que regresaría en el colectivo de la tarde. Sin embargo, el rastro de Mario no se perdió en la ruta, sino —según la querella— dentro de una dependencia estatal.
Testigos presenciales, que se encontraban detenidos en la comisaría de Dos de Mayo esa misma noche, aportaron datos escalofriantes que hoy forman parte de la evidencia central. La investigación sostiene que Mario habría ingresado esposado a la seccional durante la noche, momento en el que se habrían iniciado sesiones de tortura según el relato de otros internos, quienes aseguraron haber escuchado gritos desesperados de auxilio y sonidos compatibles con una golpiza feroz. Finalmente, se sospecha de una salida clandestina en la que el joven fue sacado de la comisaría casi sin vida, envuelto en una manta o bolsa negra, convirtiendo su paradero en un enigma desde aquel momento.
"Pruebas contundentes": el rol de la Procuvin
El abogado Rafael Pereyra Pigerl fue tajante al explicar el sustento de la presentación: “Pasó el tiempo prudente y hay pruebas contundentes con testigos directos. No estamos hablando de supuestos, sino de evidencia concreta que ubica a Mario en esa guardia nocturna”.
El dictamen de la Procuvin, que acompaña el proceso desde 2021, fue la pieza que permitió conectar los expedientes provinciales —inicialmente plagados de irregularidades— con la actual causa federal. Para la querella, la responsabilidad del excomisario Evaldo Katz y su guardia es ineludible bajo la figura de desaparición forzada de persona, un delito de lesa humanidad que no prescribe.
Un reclamo de justicia que trasciende generaciones
La lucha por la verdad fue iniciada por los padres de Mario, Antonio Golemba e Irma Komka. Lamentablemente, Antonio falleció años atrás sin obtener respuestas ni ver a los responsables frente a un tribunal.
Hoy, la mirada está puesta en la fiscal Gutiérrez, quien deberá decidir si hace lugar al pedido de la querella y avanza con las indagatorias de los cinco policías señalados. Mientras tanto, la comunidad de Dos de Mayo y toda la provincia de Misiones aguardan que, después de casi dos décadas, el "caso Golemba" deje de ser un sinónimo de impunidad.



