Qué penas podrían recibir Hernán Boveri y Delfina Lanusse, imputados por administración fraudulenta de medicamentos
La investigación comenzó tras la muerte de Alejandro Zalazar, un residente del Hospital Agudo Rivadavia, que a su vez se desempeñaba en el Gutiérrez.
Ambos fueron apartados del Hospital Italiano.
MDZLuego de que estallara el escándalo por la muerte de Alejandro Zalazar, un residente del Hospital Agudo Rivadavia, que a su vez se desempeñaba en el Gutiérrez, la investigación reveló que el propofol y el fentanilo que habría utilizado el joven provenían del Hospital Italiano, en el que presuntamente un anestesista identificado como Hernán Boveri robaba medicamentos y aparatos junto con una residente de anestesiología, Delfina Lanusse.
La causa se encuentra en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento y por el momento Lanusse y Boveri fueron imputados por administración fraudulenta de medicamentos.
Qué penas podrían recibir
La imputación por administración fraudulenta se encuentra contemplada dentro de los delitos de defraudación del Código Penal y prevé penas de prisión de un mes a seis años. Se trata de una figura que sanciona a quienes, teniendo a su cargo la administración, el manejo o el cuidado de bienes o intereses ajenos, abusan de esa confianza para obtener un beneficio indebido o causar un perjuicio.
Según el artículo 173, inciso 7, el delito se configura cuando el que, por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico, tuviera a su cargo el manejo, la administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos, y con el fin de procurar para sí o para un tercero un lucro indebido o para causar daño, violando sus deberes perjudicare los intereses confiados u obligare abusivamente al titular de éstos.
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Sin embargo, fuentes jurídicas advierten que la causa podría no limitarse únicamente a esta figura penal y escalar hacia delitos más graves, en función de cómo avance la investigación. Es que, además de la presunta sustracción de medicamentos del hospital, se analizan otras conductas que podrían haber derivado en un resultado fatal.
“Va a ser difícil separar el delito de administración fraudulenta de la muerte del residente”, explicó una fuente con conocimiento en derecho penal. En ese sentido, sostuvo que el caso podría derivar en imputaciones como homicidio o abandono de persona, dependiendo del rol que se le atribuya a cada uno de los involucrados.
Según este análisis, la clave estará en reconstruir la secuencia de hechos y determinar las responsabilidades individuales dentro de la maniobra. Es decir, quién sustraía la medicación, quién organizaba los encuentros donde se utilizaban esas sustancias, quién las aplicaba y quién tenía a su cargo el control de las personas bajo sus efectos.
“Acá no es solo un delito contra el hospital. Hay gente que propiciaba un espacio para la aplicación clandestina de drogas robadas, y eso es mucho más grave”, sentenció.
En ese contexto, la causa podría encuadrarse en un escenario de concurso de delitos, donde distintas figuras penales se superponen, aunque algunas terminen siendo absorbidas por las más graves. “No va a ser un caso lineal. Va a haber que analizar bien la prueba y la imputación, porque todos los que participaron pueden tener injerencia en la muerte”, concluyó la fuente.




