Nuevo revés para Raúl Martins, el exespía de la SIDE preso en una "prisión de oro" en Cancún por prostitución VIP
El exespía Raúl Martins sigue detenido en México, asegurando ser un "preso político". Sin embargo, la Justicia argentina le asestó un nuevo revés este martes.
Raúl Luis Martins, exespía de la SIDE se encuentra recluido en un lujoso hospedaje en Cancún, México, mientras en Argentina sufre un nuevo revés judicial.
El caso de Raúl Luis Martins, de 77 años, es uno de los más intrincados que hoy están en manos de la Justicia argentina. El detenido, exespía de la SIDE, se encuentra detenido en un lujoso hospedaje en México luego de ser capturado en octubre de 2019 cuando intentaba darse a la fuga. Mientras desde el encierro denuncia ser víctima de una "persecución política", este viernes la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la extensión de la prisión preventiva. Está acusado de liderar una red de explotación sexual y lavado de dinero.
El fallo, firmado por los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos, dispuso que el acusado permanezca bajo arresto preventivo por otros seis meses, debido a la extrema complejidad del proceso y la gravedad de las acusaciones que enfrenta el sujeto, que por décadas habría construido una importante red de prostitución VIP en Buenos Aires, con las que no solo explotaba sexualmente a una gran cantidad de mujeres, sino que también habría utilizado cámaras ocultas para filmar a políticos y figuras del poder con fines extorsivos.
Sin embargo, hace meses la reclusión de Martins en el país norteamericano dio un importante cambio cuando la Justicia mexicana le dio el beneficio de la prisión domiciliaria en septiembre del año pasado. Desde ese momento, el imputado, conocido en México como el "Rey del Burdel", se encuentra encerrado en un exclusivo complejo residencial sobre las playas de Cancún llamado Maralago. Esta decisión de las autoridades mexicanas pone en tela de juicio la aplicación de los dictámenes argentinos.
Quién es el exespía y su evolución a un temido proxeneta
Martins inició su trayectoria profesional como agente de inteligencia de la SIDE utilizando el nombre falso de Aristóbulo Manghi. Durante gran parte de su vida, mantuvo una fachada pública como profesor de Historia, lo que le valió el apodo de "El Profesor" en los círculos de espionaje mientras construía las bases de su vida criminal.
Su época de mayor poder en Argentina se consolidó durante la década de 1990, periodo en el que fue señalado históricamente como el dueño de la prostitución VIP en Buenos Aires. Durante este periodo de su vida, llegó a comandar una red de aproximadamente diez prostíbulos que operaban bajo la fachada legal de bar, café o whiskería.
El control que Martins ejercía no se limitaba a la explotación sexual; su poder real emanaba de un sofisticado sistema de extorsión. Según las denuncias judiciales, los locales contaban con cámaras ocultas para filmar a políticos, jueces y figuras del poder que frecuentaban sus establecimientos.
Estas filmaciones servían como garantía de impunidad y chantaje, permitiéndole tejer vínculos con miembros del Poder Judicial, fuerzas de seguridad federales y funcionarios municipales. Una de sus víctimas más conocidas fue el entonces juez federal Norberto Oyarbide.
La estructura criminal que construyó en la Argentina, caracterizada por la vulnerabilidad extrema de las víctimas y el sometimiento absoluto, fue replicada por Martins tras su traslado a México en 2003, donde continuó sus actividades hasta su detención en 2019, luego de que la denuncia de su propia hija, Lorena Martins, en 2011 diera un gran impulso a la investigación en su contra
El ascenso y caída del "Rey del Burdel" en México
Tras abandonar Argentina a principios de la década de 2000, Martins se radicó definitivamente en Cancún en 2006, donde replicó su modelo de prostitución VIP con una serie de nuevos locales nocturnos.
Su red de poder en México no solo se limitó al ámbito empresarial. Medios mexicanos señalaron vínculos con el crimen organizado de ese país, incluyendo alianzas con Los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), para el tráfico de mujeres con el objetivo de abastecer su negocio.
Cuando parecía que había logrado establecerse en la localidad caribeña, la denuncia de su hija Lorena significó el principio del fin para el exespía. Concretamente, el 27 de diciembre de 2011, ella se presentó ante la Justicia argentina junto a la ONG La Alameda.
Lorena, quien había visitado a su padre en Cancún, denunció haber sido testigo del grado de criminalidad y esclavitud al que su padre sometía a las mujeres, a quienes les retenía los pasaportes y obligaba a cumplir cuotas de servicios sexuales bajo amenaza de muerte. La joven describió a su padre como un "torturador y feminicida serial", aportando pruebas sobre cómo las víctimas eran golpeadas o abandonadas tras accidentes para ocultar rastros.
A raíz de esto, la impunidad de Martins terminó el 3 de octubre de 2019. Tras la orden de captura internacional emitida por la jueza María Servini, agentes mexicanos lo localizaron en Cancún cuando intentaba huir hacia la frontera con Belice. Para intentar eludir a las autoridades, el exagente de la SIDE utilizó un disfraz que las crónicas calificaron de "ridículo": una peluca negra para ocultar su calvicie, lentes oscuros y un falso acento mexicano.
Estado actual de la causa: un limbo judicial y jurisdiccional
Actualmente, Martins vive una situación jurídica privilegiada. El proceso judicial en su contra se encuentra actualmente en un complejo bloqueo jurídico que ha impedido su traslado definitivo a la Argentina por el momento. Su estrategia de defensa se basa en alegar que es un "perseguido político" debido a su pasado en la SIDE y en hacer valer su nacionalidad mexicana, la cual obtuvo en el año 2006.
Esta situación ha derivado en lo que las fuentes califican como un limbo jurisdiccional: mientras la justicia argentina le negaba beneficios como la prisión domiciliaria alegando que no tiene jurisdicción sobre las condiciones de su encierro en el extranjero, la justicia mexicana respondía inicialmente de forma idéntica, sosteniendo que Martins estaba preso por una orden emitida desde Buenos Aires.
Sin embargo, este escenario cambió drásticamente el 1 de septiembre de 2025, cuando la Justicia mexicana le otorgó la prisión domiciliaria, permitiéndole trasladarse desde el Reclusorio Norte a un lujoso penthouse en la Zona Hotelera de Cancún, donde permanece custodiado por la Guardia Nacional. Por este motivo, la decisión de los magistrados de la Cámara Federal de Casación Penal está envuelta en un manto de duda, al igual que su extradición.
Mientras tanto, el acusado de los delitos de explotación de la prostitución ajena, asociación ilícita en carácter de jefe u organizador, lavado de activos y trata de personas sigue viviendo sus días en cautiverio en un lujoso hospedaje con vistas al mar Caribe.



