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Lo detuvieron por intentar matar a su padre y luego habría confesado el asesinato de su madre

Policías hallaron los restos de la madre enterrados en una casa en Castelar. Todo apunta a que el responsable sería su hijo, quien ya estaba detenido por intentar matar al padre.


Un estremecedor matricidio sacudió la calma de los vecinos de Castelar tras el hallazgo del cuerpo de Graciela Martínez, de 54 años, quien se encontraba desaparecida desde hacía varios días. El cadáver estaba enterrado en el patio de su casa de Castelar. Por el hecho se detuvo a Carlos Ignacio Costa Martínez, de 24 años, hijo de la víctima.

El descubrimiento fue posible gracias a la confesión del presunto matricida a un amigo, pero Costa Martínez ya se encontraba detenido desde el martes 23 de junio en la Ciudad de Buenos Aires por otro delito grave: la tentativa de homicidio contra su padre.

Durante una visita en la sede policial, el joven, apodado "Nacho", confesó: "Me mandé una cagada", admitiendo haber matado a su madre. Tras eso, el amigo procedió a denunciar el hecho ante la Comisaría 7ª de Castelar el día miércoles.

El hallazgo en Castelar y los detalles de la investigación

El procedimiento, encabezado por el fiscal José María Ghessi y el juez Jorge Rodríguez, contó con una excavación al lado de una pileta de fibra de vidrio en el fondo del terreno, donde los peritos encontraron una bolsa de consorcio enterrada a un metro de profundidad que contenía los restos de la víctima.

Los investigadores manejan la hipótesis de que el joven asesinó a su progenitora el mismo martes para luego dirigirse a buscar a su padre e intentar concretar un segundo ataque.

La noticia generó una profunda sorpresa entre los habitantes de la cuadra, quienes describieron la relación entre madre e hijo como “cordial” y aseguraron que no habían escuchado discusiones previas.

A pesar de la falta de antecedentes de salud mental reportados hasta el momento, la justicia evalúa la realización de pericias psiquiátricas. Actualmente, la causa ha sido recaratulada como homicidio agravado por el vínculo, un delito que prevé una pena de prisión perpetua. Actualmente, el sospechoso permanece detenido a la espera de su declaración indagatoria.