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Laura Fernández: "No podés dejar que un pibe de 14 años mate y esté en la calle"

Cuatro años después del crimen de Lara Fernández, su mamá habló con MDZ sobre las condenas, la fuga del menor inimputable y su postura a favor de bajar la edad de imputabilidad.


En la madrugada del 1° de enero de 2022, Lara Valentina Fernández (17) festejaba el Año Nuevo con amigos en Parque Barón, Lomas de Zamora, cuando fue interceptada por cuatro delincuentes que intentaron robarle el celular. La adolescente se resistió y recibió un tiro en la nuca que le provocó la muerte casi inmediata, antes de llegar al hospital.

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LAURA FERNÁNDEZ Entrevista completa

Cuatro años después, su mamá, Laura Fernández, habló con MDZ y reconstruyó cómo fue aquel trágico día. Además, se refirió a las condenas de los delincuentes, expresó su bronca frente al sistema judicial del país y remarcó su compromiso con la baja de la edad de imputabilidad.

“Me enteré por teléfono”

Laura recuerda cómo, mientras estaba trabajando como policía recibió un llamado insistente que le cambió la vida: “Veo una llamada de un número desconocido, una llamada de mi vecino, bueno, lo atiendo y me dice ‘Lau, no te pongas mal, pero a Laura le quisieron robar y está en el hospital’. Le digo, ’¿pero qué le pasó?’. Me dice ‘le pegaron un tiro‘“.

Según le contaron los amigos de Lara, “la agarran del cuello, ella se resiste, le dice ‘soltame’, y le apoyan el arma, una 38 milímetros, y le efectúan un disparo”.

“Yo la preparé por si a mí me pasaba algo”

Como madre y como integrante de la fuerza de seguridad, Laura había hablado con su hija sobre cuidados en la calle. “Tenía dos gas pimientas en la mochila. Es al día de hoy que están ahí”, explicó.

Pero reconoce algo que la atraviesa: “Yo siempre la preparé por si a mí me pasaba algo. La expuesta era yo, no ella. Nunca pensé qué hacer si a ella le pasaba algo. Siempre fue al revés”.

“A la víctima no se la tiene en cuenta”

Cuatro años después, el dolor no se transformó en resignación. Se convirtió en bronca. “Lo que más me duele es que a la víctima no se la tiene en cuenta. Siempre se habla de la resocialización, de que los presos estudien, que tengan su comida. Pero de las víctimas no se habla”, expresó con dolor.

Laura remarcó una desigualdad que vivió en carne propia: “Yo el abogado penalista lo tuve que pagar. Los que mataron a mi hija tuvieron un abogado del Estado pago. No es equitativo”.

También cuestionó la falta de acompañamiento institucional. “Del Estado no se comunicó nadie conmigo. Ni Kicillof ni Berni en ese momento. Nadie”. El sostén llegó por otro lado: de Madres del Dolor, de Usina de Justicia y de otras madres que atravesaron lo mismo. “No hay que invadir. Cada víctima tiene sus tiempos. Pero sí hacerle saber que estás ahí”, señaló.

Las condenas y la herida que sigue abierta

En noviembre de 2024, tres de los acusados fueron condenados a penas de 20, 21 y 24 años por el delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego y la intervención de un menor de edad. Pero Laura no lo considera justicia: “La vida de mi hija no vale 20 años. Si yo salgo a robar y mató a alguien, no tendría que después de 20 años pisar la calle de vuelta”.

LA VIDA DE MI HIJA NO VALE 20 AÑOS - Laura Fernández

En los últimos días de 2025, uno de los abogados de los condenados presentó un pedido de excarcelación mientras la condena no está firme, algo que por ley pueden solicitar periódicamente.

Para Laura, ese pedido fue un nuevo golpe: “No se puede dar un beneficio cuando está en apelación” y cuestionó los tiempos de la Justicia. “En vez de ayudar a la víctima, dilatan más los tiempos”.

Hay un cuarto implicado conocido como “Martincito”, que tenía 15 años al momento del hecho. Es inimputable. “Él por haber matado a mi hija no va a recibir nunca ninguna condena del Estado. Sí la condena social, pero del Estado nunca”, sentenció Laura.

Además, reveló que el menor se fugó dos veces del instituto. “Las dos veces se enteraron por mí”, afirmó. En la primera ocasión, vecinos le avisaron que estaba cerca de su casa. En la segunda, la madre de la novia del joven la llamó para advertirle que se había escapado. “No tuve miedo por mí, pero sí resguarde a mi hija”, dijo en referencia a la menor de sus hijas.

La baja de la edad imputabilidad: “Por algo hay que empezar”

Desde entonces, Laura se convirtió en una voz activa en el debate por la baja de la edad de imputabilidad a 14 años. “El que mató a mi hija no va a recibir condena. Si una persona de 14 años comete un hecho y tiene una condena, se evitarían un montón de casos futuros con esa persona. Y no quedaría impune”, sostuvo.

EL ASESINO DE MI HIJA - Laura Fernández

Asimismo, aclaró que no se trata solo de bajar la edad: “Tiene que haber un montón de políticas públicas. Es todo un conjunto. Pero por algo hay que empezar”. Y agregó: “No podés dejar que un pibe de 14 años mate a alguien y después esté caminando por la calle como si nada hubiese pasado”.

“Que no haya más Laras”

Por último, Laura recordó a su hija: “Era muy dulce, muy buena. Le gustaban los animales, los niños. Quería estudiar Ingeniería Agrónoma. Le estaba enseñando a manejar. Era muy divertida”.

“Yo sé que no va a haber justicia por el crimen de Lara. Pero me gustaría que no haya más Laras”, expresó Laura. Y concluyó: “La llevo todos los días conmigo. Está siempre presente”.