La difícil tarea de identificar al autor del abuso sexual en una escuela de Guaymallén: los obreros en la mira
La denuncia de abuso sexual apuntó contra un obrero como autor. Ocho trabajadores, que realizaban arreglos en la escuela Abraham Lemos, están en la mira.
Los carteles colocados por padres de alumnos de la escuela Abraham Lemos, días después de la denuncia de abuso sexual.
Rodrigo D'Angelo / Archivo MDZOcho obreros que realizaban en los últimos días tareas de reacondicionamiento en la escuela N° 1-149 Dr. Abraham Lemos, de Guaymallén, quedaron en la mira por la denuncia de abuso sexual de una alumna, que habría ocurrido en los baños del establecimiento. Los detectives del caso analizan los movimientos de los trabajadores en los momentos previos y posteriores al hecho.
A partir de una serie de medidas, recolección de testimoniales y otras pruebas, los sabuesos de la División Delitos Contra la Integridad Sexual, de Investigaciones, buscan establecer cuál de los empleados de la construcción salió del sector donde se realizaban las reparaciones y agredió sexualmente a la niña, de 9 años, en los sanitarios del edificio escolar, tal como surge de la presentación judicial que realizó la madre de la criatura.
De los peritajes físicos que se le practicaron a la menor de edad, los médicos constataron que presentaba lesiones compatibles con una vejación. En ese sentido, la progenitora de la estudiante afirmó que el abusador la accedió carnalmente con los dedos, aunque aguardan por la declaración de la pequeña en Cámara Gesell para conocer mayores detalles sobre el grave episodio.
La situación de los ocho obreros
Por su parte, se entrevistó a los ocho trabajadores que se encontraban en la escuela de Los Corralitos el día que, de acuerdo con la denuncia, se perpetró el abuso sexual. Los hombres fueron citados para prestar una declaración informativa frente a la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya, a cargo de la causa. Se trata de un acto procesal que se realiza cuando existen sospechas sobre una persona por la presunta comisión de un delito y, al mismo tiempo, no se cuenta con pruebas suficientes que motiven una imputación.
La presencia policial en el establecimiento de calle Severo del Castillo.
El objetivo era obtener las respectivas versiones para contrastarlas entre sí y también con las testimoniales de empleados del establecimiento escolar. De esa forma, los investigadores esperaban que surgieran irregularidades o contradicciones en algún relato y eso encaminara la instrucción, para dar con el posible autor del ataque sexual.
Sin embargo, todos los obreros citados por la Justicia se abstuvieron a declarar, dificultando aún más las tareas de los pesquisas que trabajan en el caso.
La denuncia de abuso sexual
Todo comenzó en horas de la tarde del viernes cuando la niña le contó todo a su madre que fue víctima de un abuso sexual en los baños de la escuela a la que asiste. Ante eso, la mujer radicó la denuncia en la Oficina Fiscal Guaymallén N°2 y la pequeña fue trasladada inmediatamente al Hospital Notti. Allí, los profesionales de la salud advirtieron que presentaba lesiones en sus partes íntimas.
En ese nosocomio pediátrico también trabajó el personal policial a cargo de la investigación y funcionarios de los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI), que iniciaron las primeras averiguaciones en conjunto para avanzar en la causa.
Madres reunidas frente al ingreso de la escuela Abraham Lemos, en la mira por el caso de abuso sexual.
Una primera versión también sostenía que otras alumnas del colegio también podrían haber sido víctimas de las vejaciones. No obstante, no se registraron nuevas denuncias que confirmaran esa hipótesis.
El caso provocó un profundo malestar por parte de los padres de los alumnos del establecimiento, algunos de los cuales agredieron a las docentes durante la mañana del lunes, luego de tomar conocimiento sobre la presentación judicial que dio inicio a la investigación por el abuso sexual presuntamente cometido en el interior del edificio educativo.



