ver más

Femicidio salvaje: una empleada municipal de Posadas fue brutalmente muerta por golpes en la cabeza

Es el cuarto femicidio en Misiones en menos de seis meses. La víctima fue brutalmente muerta por su concubino, quien se suicidó posteriormente.


Patricia Raquel González, de 54 años, murió por golpes en la cabeza y estocadas de arma blanca, según los primeros relevamientos de peritos de la policía provincial. El autor fue identificado como su concubino, Luis Roberto Zampedri, de 64 años, quien tras cometer el ataque se colgó con una soga en el fondo de la vivienda. Se trató de un femicidio salvaje.

Femicidio salvaje en Posadas: una empleada municipal fue brutalmente asesinada

Uno de los cuatro hijos de Patricia la halló sin signos vitales en un escenario revuelto por la resistencia de la víctima y la ferocidad del empleado de seguridad privada. Zampedri ya contaba con una orden de restricción por violencia de género sobre la misma mujer, medida que habría durado 30 días y no impidió que el vínculo se retomara sin control.

Patricia González era empleada municipal e intentaba romper el vínculo con Zampedri, quien se oponía. A las 16 de este viernes, cuando una joven encontró a su madre en la habitación, comenzó a pedir ayuda de inmediato a vecinos y demás familiares. Se realizaron los llamados al Centro Integral de Operaciones 911 y se inició el plan de contingencia habitual.

Alertados los efectivos de la comisaría Tercera y el Comando Radioeléctrico, llegaron al lugar segundos antes que lo hicieran el juez de Instrucción 6, Ricardo Walter Balor, y el fiscal René Germán Casals. Los uniformados confirmaron que Patricia González ya estaba sin vida, al igual que el trabajador de guardia de una cadena nacional de farmacias.

Violencia de género en Misiones: un ataque brutal

Con el arribo de los investigadores de la Dirección Homicidios y de la Unidad Regional I se amplió el procedimiento mientras la consternación crecía entre los vecinos y familiares de la pareja. El ataque fatal a González habría sido cometido con un elemento contundente, similar a un trozo metálico o de hierro, y un cuchillo de la cocina.

La mujer habría sido inmovilizada a golpes en el cráneo y luego apuñalada en varios puntos del pecho y resto del cuerpo. El femicida se dirigió luego al fondo de la propiedad de calle Japón 1567, entre las avenidas López Torres y Rademacher, zona también denominada como ex barrio Parque Adam.

Allí, con una soga, se amarró el cuello y colgó de un árbol en el patio trasero, frente a la vivienda de una hija de Patricia González que no se encontraba en ese momento. Las autoridades judiciales ordenaron que, tras finalizar todos los relevamientos de la Policía Científica, los cuerpos fueran llevados a la Morgue Judicial para la autopsia respectiva.