"Era matarme o matarla": la escalofriante carta que reveló el plan del femicida de Junín
Una carta manuscrita fue clave para atrapar al femicida de Junín. Allí confesó el ataque, detalló su plan de fuga y marcó los destinos donde planeaba ocultarse.
La carta del femicida de Junín fue clave para detener al femicida de Junín.
En el centro de la investigación por el femicidio de Mercedes Errapan en Junín, una carta escrita a mano hallada en la casa del agresor se convirtió en la pieza clave para desentrañar el macabro plan. El documento, encontrado por la policía durante un allanamiento de urgencia, no solo contenía una confesión, sino que sirvió como una hoja de ruta para la fuga de Sebastián Daniel Bonafe.
En el texto, Bonafe plasmó una frase que resume su lógica violenta: "Era matarme o matarla". Más allá de esta sentencia, el acusado utilizó el papel para describir minuciosamente cómo había cometido el asesinato de la mujer de 32 años, quien fue encontrada con un disparo en la cabeza en su vivienda de la calle Del Valle Ibarlucea.
La carta y su macabra "justificación" del crimen
La carta confirmó lo que las cámaras de seguridad luego ratificarían: un ataque planificado que se ejecutó apenas minutos después de que la pareja de la víctima saliera a trabajar.
La carta no fue un hecho aislado, sino el corolario de una historia de violencia. Bonafe, quien era el padrino de la menor, ya tenía denuncias por grooming, agresiones físicas y amenazas. Semanas antes, Mercedes lo había denunciado por filmar a su hija en el baño, solicitando una restricción que el hombre violó sistemáticamente para cumplir el plan que dejó escrito.

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Gracias a la Alerta Sofía
"Gracias a la Alerta Sofía y a que empezó a circular por diferentes medios la cara de la niña y el femicida, un docente se contactó con nosotros porque los había encontrado haciendo dedo y los llevó en su auto a Pergamino", detalló Alonso.
Con ese dato, los investigadores reconstruyeron el recorrido del acusado y desplegaron un operativo cerrojo que permitió ubicarlo en la zona de las calles Alsina y Becerra. Al advertir la presencia policial, Bonafe se internó en un cañaveral junto a la menor y la amenazó con un cuchillo apoyado sobre el cuello.
Finalmente, tras una negociación policial, logró que liberara a la nena y se entregara a la Justicia, quedando imputado por femicidio seguido de rapto.



