El secuestro y abuso sexual en Las Heras que no fue noticia: una menor denunció a un vecino y casi lo linchan
Ocurrió en marzo, un mes antes del abuso sexual contra la joven universitaria. El sospechoso fue detenido días después y ahora le dictaron la preventiva.
Jose Luis "Arito" González Fernández, el presunto autor del abuso sexual (se pixela el rostro por tratarse de un caso de instancia privada).
El lunes 7 de abril el secuestro y abuso sexual de una joven universitaria sacudió a la comunidad de El Borbollón, en Las Heras. La víctima, de 20 años, fue interceptada por un vecino que la llevó por la fuerza hasta una precaria vivienda, donde la sometió a vejaciones y también la retuvo durante varias horas, hasta que logró escapar.
El caso resonó a nivel nacional y mantuvo en vilo a los mendocinos por la intensa búsqueda del sospechoso, Víctor Aníbal Rodríguez Ceballos (50), quien cayó tres días después del hecho.
Pero poco más de un mes antes, el miércoles 5 de marzo, un caso de similares características había sido denunciado en el mismo distrito lasherino. En esa oportunidad, la víctima fue una chica de 15 años, quien también apuntó contra un vecino como el autor de la violación que sufrió en una casa abandonada de la zona.
A diferencia del rapto de la universitaria, no hubo importantes despliegues policiales para buscar al presunto abusador, sino que fueron familiares y vecinos de la víctima quienes interceptaron en la vía pública al sujeto, identificado como José Luis González Fernández (26), y casi lo lincharon.
Finalmente, el acusado, conocido en la zona como Arito, terminó siendo detenido por policías que frenaron la salvaje golpiza y lo trasladaron a la Subcomisaría Iriarte. Luego, la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya, quien tomó intervención en la causa, imputó a González Fernández por el delito de abuso sexual con acceso carnal y quedó alojado en un penal provincial.
Recientemente, el changarín nacido el 15 de junio de 1998 enfrentó su primera audiencia en el Polo Judicial Penal y, tal como lo había solicitado la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), la jueza Dolores Ramón le dictó la prisión preventiva, por lo que continuará tras las rejas mientras avanza la investigación en su contra.
La denuncia de abuso sexual
De acuerdo con el relato de la víctima, era la madrugada del 5 de marzo González Fernández la abordó en mientras caminaba por las calles de El Borbollón y la llevó hacia una vivienda en desuso y la obligó a ingresar a través de una ventana.
Una vez en el interior, la abusó sexualmente con acceso carnal, al menos una vez, y luego le impidió que saliera de su domicilio cuando la menor intentó retirarse, surge de la reconstrucción.
Finalmente, la chica consiguió escapar y le reveló lo sucedido a sus padres, quienes la acompañaron a radicar la denuncia a una sede judicial.
Dos días después del hecho, el sospechoso fue detenido por personal de la Comisaría 56° luego de ser golpeado por parientes de la víctima y lugareños en el interior de un basural del distrito.
El rapto de la universitaria
El caso más reciente se inició pasado el mediodía del lunes 7 de abril cuando la joven salió de cursar de la universidad y tomó un colectivo en el microcentro mendocino para dirigirse hasta su vivienda, donde la esperaba su madre. Cerca de las 13, se bajó en el cruce de ruta 40 y calle San Ramón y caminó hacia el norte.
En el trayecto, de acuerdo con la reconstrucción de los detectives, fue interceptada por Rodríguez Ceballos, quien la llevó por la fuerza hasta el interior de su domicilio. Allí, sometió a la víctima a vejaciones y la mantuvo privada de su libertad por varias horas.
En paralelo, la familia de la chica radicó la denuncia de paradero al perder todo tipo de contacto con ella y se inició una intensa búsqueda por parte de personal de Investigaciones y también de los vecinos y parientes de la víctima.
Al verse rodeado, surge del relato de la joven, Rodríguez Ceballos accedió a liberarla con la condición de que no revelara nada de lo ocurrido. Acto seguido, la sacó por el sector trasero de la propiedad y la muchacha le pidió auxilio a un colectivero, quien la llevó hasta el sector donde se habían reunido sus allegados.
Una vez allí, la estudiante se reunió con sus padres y les contó el infierno que acababa de sufrir, lo que generó la bronca de los presentes y se registraron algunos reclamos hacia los policías que trabajaban en el lugar.
Luego de poco más de una semana de búsqueda, Rodríguez Ceballos terminó siendo detenido por personal de la División Delitos Contra la Integridad Sexual y lo imputaron por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal y rapto.