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El crudo relato de una víctima de Argentina Casting: "Lo hice para pagar una deuda"

Agostina, una joven tucumana víctima del creador de “Argentina Casting”, contó cómo fue captada por Instagram con la promesa de un pago en dólares.

Habló una de las víctimas por explotación sexual digital de Gianfranco Núñez, el creador de Argentina Casting.

Habló una de las víctimas por explotación sexual digital de Gianfranco Núñez, el creador de Argentina Casting.

Con imágenes de X

Una de las jóvenes que denunció al responsable de “Argentina Casting ”, la presunta red de explotación sexual digital que investiga la Justicia federal, rompió el silencio y expuso cómo fue el mecanismo con el que fue contactada. “Lo hice para pagar una deuda”, admitió Agostina, una de las víctimas, en una entrevista con A24.

En su testimonio, relató la maniobra que habría utilizado Gianfranco Gaspar Núñez para captar mujeres jóvenes a través de redes sociales.

La causa tomó fuerte repercusión nacional luego de que el acusado quedara detenido con prisión preventiva por 90 días, imputado por presunta trata de personas con fines de explotación sexual digital.

Según la investigación, el hombre ofrecía a mujeres de distintas provincias participar de supuestos “castings” para contenido exclusivo que, aseguraba, sería distribuido solamente en el exterior.

Argentina Casting y una promesa en dólares

Agostina contó que el primer contacto fue a través de sus redes, cuando Núñez le escribió de manera directa para ofrecerle participar de una grabación. “Me había contactado por Instagram prometiendo que el video no se iba a divulgar en Argentina, que él hacía esto desde hacía tiempo y que lo tenía todo muy controlado”, explicó.

En ese momento, la joven tenía 21 años y atravesaba una situación personal delicada. Según su testimonio, aceptó porque necesitaba dinero urgente para saldar una deuda con una expareja.

“Él ofrecía 200 dólares por grabar un único video sexual. En mi caso me pagó antes de iniciar la grabación, pero conozco otros casos de chicas a las que no les pagó”, sostuvo.

La víctima señaló además que antes de filmar le hicieron firmar un contrato redactado en inglés, en el que supuestamente se establecía que el contenido no sería difundido en Argentina. “No me dejó una copia. Me dijo que podía sacarle fotos, pero no llevarme el contrato. Y estaba en inglés”, relató.

Un patrón que se repite en varias provincias

El relato coincide con otros testimonios incorporados en la investigación judicial. Los fiscales creen que el acusado montó una estructura que operó desde 2022 bajo una fachada de productora audiovisual. La mecánica era similar en cada caso: contacto por redes sociales, promesa de dinero rápido, un supuesto acuerdo de confidencialidad y encuentros en departamentos temporarios alquilados en distintas ciudades.

En el caso de Agostina, el encuentro se produjo en Tucumán. “Había alquilado un departamento temporario en el centro. Primero me dijo que nos reuniéramos para hablar y, si estaba de acuerdo, hacíamos el video en ese momento”, recordó.

La investigación ya detectó material grabado en Rosario, Buenos Aires, Posadas y otras ciudades del interior. Durante los allanamientos, la Policía Federal secuestró más de 150 archivos audiovisuales, además de cámaras, computadoras y dispositivos de almacenamiento que ahora son peritados.

Mirá el testimonio de Agostina en A24:

El crudo relato de una víctima de Argentina Castings: "Lo hice para pagar una deuda"

El crudo relato de una víctima de Argentina Castings: "Lo hice para pagar una deuda"

Para la Justicia, el punto más grave es que muchas jóvenes habrían aceptado participar creyendo que el material sería comercializado fuera del país, cuando en realidad terminaba circulando en plataformas abiertas y canales digitales de fácil acceso.

“Yo tenía un motivo económico. Necesitaba calmar mi ansiedad porque le debía plata a una expareja que me estaba hostigando para que le pagara. Era chica y no sabía pedir ayuda”, expresó.

Su declaración expuso una de las hipótesis centrales del expediente: que el acusado buscaba deliberadamente mujeres en situaciones de vulnerabilidad emocional o económica para convencerlas de participar.

Los investigadores consideran que el mecanismo no sólo se sostenía en el engaño económico, sino también en una manipulación psicológica previa. Las víctimas eran persuadidas de que se trataba de una oportunidad excepcional, con ganancias rápidas y sin consecuencias públicas.

Hasta el momento hay al menos ocho víctimas formalmente incorporadas a la causa, aunque los investigadores creen que el número real podría ser mucho mayor.