Desde la Ciudad de Buenos Aires aseguran que la ola de amenazas de tiroteos escolares "ya pasó"
La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Mercedes Miguel, anunció que desde este martes no recibieron ninguna amenaza.
La ola de amenazas por tiroteos escolares estaría presuntamente deteniendose. Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunciaron que "ya pasó".
Desde el pasado 30 de marzo, la palabra tiroteo escolar copó la discusión social, política y mediática. El ataque perpetrado en San Cristóbal levantó una verdadera ola de amenazas de jóvenes de llevar adelante hechos de tal magnitud en todo el país, principalmente en las urbes más grandes. En este contexto, desde el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires anunciaron el aparente fin de esta alarmante situación dentro de sus límites.
"La oleada más grande ya pasó, ayer tuvimos cero denuncias", declaró a MDZ la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel. Así, en el Gobierno de la Capital Federal, aseguró haber terminado con la alarmante situación vivida en sus aulas con caso como el del colegio Carlos Pellegrini, ubicado en el barrio de Recoleta. De acuerdo con su testimonio, esta situación se replica tanto en escuelas estatales como privadas.
Este anuncio toma más dimensión con la tendencia que rodea a este fenómeno de producirse en mayor medida en las ciudades más grandes. Cómo fue el caso en Rosario, donde se acumularon más del 59% del total de amenazas denunciadas en la provincia de Santa Fe.
Analizando la situación, la funcionaria pública describió que "en el caso de los más chicos, hubo mucha réplica de copiarse y de querer hacer algo que estaban haciendo todos".
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Además, del anunció de cero denuncias producidas, la ministra aseguró que desde su cartera, "estamos trabajando mucho para que siga así y podamos volver a la calma y los chicos a la escuela aprender". Para esto, Miguel señaló la importancia en la aplicación del "protocolo compartido con Ministerio Público Fiscal, Policía de la Ciudad y Ministerio de Educación".
Los detalles del fenómeno y la influencia de la "True Crime Community"
Las autoridades de varias partes del país identificaron como motor ideológico a la TCC, una comunidad digital transnacional que glorifica la violencia y en casos extremos emula a perpetradores de homicidios masivos históricos. Los adolescentes investigan estos casos y utilizan su simbología para buscar un sentido de pertenencia o notoriedad.
Justamente, el menor tirador de la Escuela N° 40 de San Cristóbal era un miembro de esta misma comunidad y, como reveló MDZ, creaba contenido sobre masacres escolares.
La importancia del mundo digital en los estudiantes fue también tratada por la ministra, quién destacó la necesidad de controlar el tiempo que pasan los chicos con el celular, tanto dentro como fuera de la escuela.
El análisis profesional y el contexto de las amenazas
Para comprender qué hay detrás de este fenómeno, la psicopedagoga Karina Bergé sostuvo que esta ola de amenazas responde a una crisis de visibilidad en la adolescencia actual.
Según la especialista, estas acciones ponen a los jóvenes en un “lugar de atención permanente, de necesidad de reconocimiento, de necesidad de expresar, de necesidad de poder distinguirse, ser alguien”. Bergé señaló que existe una “mal buscada identidad”, donde los adolescentes intentan ser reconocidos desde lugares nocivos al no encontrar cauce en ámbitos tradicionales
Sobre esto último, explicó: “Como no están pudiendo reconocerse desde los espacios más saludables como el deporte o como la pintura o como el hecho de destacarse en la escolaridad, buscan estas salidas que son mucho más patológicas”.
Luego puso el foco en la crisis de autoridad y el entorno familiar. La psicopedagoga advirtió que los adultos de esta época se encuentran “muy corridos de ese lugar de adultos donde el límite es necesario”. Esta ausencia de contención se agrava con el acceso a las armas, las cuales terminan siendo una “herramienta que utilizan para poder expresar todo aquello que su mundo interno no puede reflejar de modos mucho más saludables”, sentenció la experta.
Finalmente, para Bergé la solución es estructural: “Faltan propuestas sanas para los adolescentes para que puedan expresar y decir todo aquello que les pasa”.