Confirman la condena a abusador de una joven con discapacidad que fue esclavizada sexualmente
La Corte Suprema dejó firme la condena contra uno de los abusadores. La víctima, con discapacidad, fue explotada sexualmente y sometida durante seis años.
La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a ocho años de prisión contra un hombre responsable de haber abusado sexualmente de forma reiterada a una joven con discapacidad.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso extraordinario y confirmó la condena a ocho años de prisión contra uno de los abusadores hallados culpables de explotar sexualmente de manera reiterada de una joven con discapacidad intelectual leve en la provincia de Córdoba.
El fallo dejó firme la sentencia que ya había sido avalada por la Cámara Federal de Casación Penal, luego de que la defensa de Carlos Rubén Ledesma, apodado “Cospel”, intentara revertirla bajo el argumento de supuestas vulneraciones al derecho de defensa y al principio de inocencia. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisibles esos planteos y cerraron así la vía judicial.
Te Podría Interesar
Condena contra el abuso
De acuerdo con lo probado en el expediente, los ataques ocurrieron entre 2013 y agosto de 2019 en la vivienda de Irma Magdalena Ponce, quien había acogido a la joven tras haber sido abandonada por su madre. Sin contención familiar, sin escolaridad y sin herramientas básicas de lectoescritura, la víctima quedó en una situación de extrema vulnerabilidad que fue aprovechada por su entorno.
La mujer que le dio alojamiento también fue condenada por facilitar el acceso de los agresores y por someterla a condiciones de explotación. Según determinó la Justicia, la obligaba a aceptar los abusos a cambio de comida y techo, y la castigaba con privaciones si se resistía. En su declaración durante el juicio, la joven relató que la “tenían como esclava” y que los hombres “iban llegando uno tras otro”, en una dinámica sistemática de violencia física y psicológica.
Sometimiento y vulnerabilidad
Los hechos se registraron en una zona cercana a un cortadero de ladrillos situado a unos 8 kilómetros de la capital de Córdoba, donde trabajaban los acusados junto a otros hombres también condenados. La investigación acreditó que se turnaban para mantener relaciones sexuales forzadas con la víctima, aprovechando su aislamiento y dependencia.
El máximo tribunal subrayó en su resolución la gravedad de los delitos y el contexto de sometimiento en el que se produjeron, marcado por el abuso de poder y la cosificación de la joven. Con la decisión, la pena contra Ledesma quedó definitivamente firme y sin posibilidad de nuevas apelaciones.
