Condenaron a los acusados por el crimen de Federico Aramburú: les dieron 26 y 19 años de prisión
El Tribunal de lo Penal de París condenó al exmilitar Loïk Le Priol a 26 años de cárcel por haber asesinado a balazos el 19 de marzo de 2022 al exrugbier argentino Federico Martín Aramburú.
Loïk Le Priol (31) es el presunto autor material del crimen. En la foto, el exrugbier Federico Martín Aramburú.
XLa Justicia francesa dictó sentencia por el crimen de Federico Martín Aramburú, el exrugbier argentino que jugó 22 partidos con Los Pumas y que murió baleado por la espalda en marzo de 2022 en una terraza del centro de París. El veredicto era seguido de cerca tanto en Francia, país donde vivía la víctima, como en Argentina, donde el seleccionado nacional había homenajeado su memoria a comienzos de septiembre con camisetas negras que llevaban la leyenda "Justicia para Fede".
Condenas menores a las pedidas por la fiscalía
El tribunal parisino, integrado por magistrados y jurado popular, condenó a Loïk Le Priol, exmilitar de 32 años que confesó haber efectuado los dos disparos que terminaron con la vida de Aramburú, a 26 años de prisión.
Su amigo Romain Bouvier, exestudiante de 35 años y quien disparó primero durante el confuso episodio, recibió una pena de 19 años.
Ambos habían sido acusados de asesinato y tentativa de asesinato con premeditación, respectivamente, cargos que contemplaban la posibilidad de cadena perpetua. Sin embargo, el jurado descartó ese agravante, lo que derivó en penas inferiores a las solicitadas por la fiscalía, que había pedido 27 años para Le Priol y 20 para Bouvier.
Aramburu, de 42 años, estaba desarmado cuando fue alcanzado por los disparos durante una disputa desatada en la madrugada del 19 de marzo de 2022.
Condenas también para quienes encubrieron el crimen
Además de los dos autores materiales, el tribunal condenó a otras dos personas vinculadas al caso. La entonces novia de Le Priol recibió una pena de tres años de prisión —con seis meses de cumplimiento efectivo— por disimular pruebas y alterar la escena del crimen. Por su parte, un hombre de 37 años, descripto como católico ultraconservador, fue condenado a tres años de libertad condicional por haber ayudado a Bouvier durante su breve intento de fuga.
Pedido de perdón antes de la sentencia
Horas antes de que se conociera el fallo, Le Priol tomó la palabra por última vez para pedirle perdón a la familia de Aramburú. En su alocución, el acusado mencionó incluso la visita que el papa León XIV inició ese mismo día en Francia: "No sé si es una señal, pero espero que algún día encuentren la fuerza para perdonarme y que yo también encuentre la fuerza para perdonarme a mí mismo".
Bouvier, por su parte, reconoció que jamás hallará las palabras adecuadas para describir el sufrimiento y la dignidad que atravesó la familia de la víctima.
La defensa alegó legítima defensa y traumas personales
Durante el proceso judicial, tanto Le Priol como Bouvier —quienes descargaron por completo los cargadores de sus armas— sostuvieron que habían actuado en defensa propia ante Aramburu y su amigo y excompañero de equipo, Shaun Hegarty. Si bien admitieron haber utilizado las armas de fuego, negaron en todo momento haber tenido intención de matar al exjugador argentino.
La estrategia de la defensa incluyó referencias a un trauma de la infancia en el caso de Bouvier y a un trastorno de estrés postraumático en el de Le Priol. Ambos habían integrado el GUD, una agrupación de extrema derecha ya disuelta, y compartían una afición por las armas de fuego.
Hegarty, testigo clave del episodio, cuestionó con dureza a los dos acusados durante el juicio, a quienes acusó de buscar "eludir sus responsabilidades", y pidió que permanecieran "el mayor tiempo posible en prisión".