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"Estoy vivo porque Dios es grande", el brutal asalto a un jubilado de 84 años en Villa Domínico

Un jubilado de 84 años fue víctima de un violento asalto en su casa. Fue golpeado por tres delincuentes que escaparon con dinero y joyas. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.

Un jubilado de 84 años vivió un calvario durante la madrugada del Día del Trabajador, cuando tres delincuentes irrumpieron en su vivienda ubicada en Villa Domínico, partido de Avellaneda. Las cámaras de vigilancia de la cuadra de San Lorenzo al 600 registraron cómo los atacantes treparon la fachada para acceder al techo y luego ingresar a la casa, donde sometieron violentamente al dueño de casa.

El hecho comenzó poco después de las 3 de la mañana, cuando un Volkswagen Golf GTI blanco se detuvo frente a la propiedad. Tres individuos encapuchados y vestidos de negro descendieron del vehículo, escalaron por la estructura del garaje y, tras forzar una ventana en la parte trasera, ingresaron al domicilio mientras su víctima dormía.

Víctor, el jubilado atacado, relató que lo despertaron de manera brutal: “Uno me sujetaba los pies y otro me tapaba la cara”, contó al canal TN. Lo redujeron con precintos, lo arrastraron a la cocina y comenzaron a exigirle dólares y joyas, mientras lo golpeaban sin piedad. 

"Estoy vivo porque Dios es grande. Al apretarme la boca me ahogaban, me apretaron tan fuerte que me arrancaron un diente”, alcanzó a decir Víctor en diálogo con Luis Novaresio por A24. "Me pedían dólares y oro pero yo no tenía nada, ¿de dónde los voy a sacar?. Tengo la heladera que ni me anda”, completó Víctor.

El movimiento de los asaltantes del jubilado quedaron registrados en una cámara de seguridad. Foto: NA.

Durante el asalto, los ladrones se tomaron su tiempo para revolver toda la casa. “Me desarmaron todo”, expresó con dolor el hombre, quien también recordó que en un momento le ofrecieron agua porque se sentía mal físicamente.

El tormento se extendió hasta pasadas las 6 de la mañana, cuando los delincuentes escaparon en el mismo auto en el que habían llegado, llevándose aproximadamente 4.000 dólares, alhajas y otros objetos de valor. Salieron por la puerta principal, que incluso cerraron con cuidado antes de marcharse.

Víctor vive solo desde que falleció su esposa, Olga. Fue una vecina quien lo encontró en la mañana del jueves, aún atado, sin calzado y completamente desorientado. Además de los golpes, cargaba con el impacto emocional: los ladrones lo amenazaron con “convertirlo en cenizas”, usando la urna con los restos de su mujer como elemento de intimidación. “Así vas a quedar vos”, recordó que le dijeron.

El caso está siendo investigado por la Unidad Fiscal de Instrucción N°4 de Avellaneda-Lanús, bajo la conducción del fiscal Mariano Zitto. Se están analizando registros de cámaras públicas y privadas con el objetivo de identificar el vehículo y a los sospechosos.

“Soy un trabajador, nunca tuve nada raro. ¿De dónde quieren que saque oro y dólares?”, se preguntó Víctor, visiblemente afectado por la violencia sufrida y la impotencia de no poder siquiera reparar su heladera tras el ataque.