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Detuvieron a un jefe policial por picanear a dealers para robarles dólares y cocaína

El accionar del agente era vender la droga y usarla para consumo personal.
El jefe policial que estaba a cargo de los movientos de los narcos, le robó 50.000 dólares y 15 kilos de cocaína. Foto: Gobierno de Santa Fe
El jefe policial que estaba a cargo de los movientos de los narcos, le robó 50.000 dólares y 15 kilos de cocaína. Foto: Gobierno de Santa Fe

Tras un investigación en la ciudad de Rosario, llevada a cabo por el fiscal Javier Arzubi Calvo, se desmanteló el accionar del jefe policial Miguel Alberto Aguilar, quien estaba encargado de ver cómo se movían los narcos, cuánto recaudaban con la venta de drogas y cuándo les llegaba la cocaína.

Ante la labor, se descubrió que el jefe de la Policía de Acción Táctica de Rosario torturaba y le robaba a los narcos. Sobre esto, lo que hizo fue incautarle los 15 kilos de cocaína: una parte después la vendió y otra la consumió. También les sustrajo cerca de 50.000 dólares.

Por su parte, se supo que el operativo que usó el jefe policial fue el de picanear a dos detenidos para obligarlos a confesar dónde escondían la droga y la plata. Según la investigación, por este hecho ya habían sido imputados siete agentes de la PAT. Ahora le tocó el turno al jefe de esa área de la Policía de Santa Fe.

Tras la activación del radar de los móviles se detecto el allanamiento ilegal por parte del jefe policial, Aguilar. Foto: Gobierno de Santa Fe

Cómo se descubrió el hecho

Esto se descubrió luego de un allanamiento ilegal el 13 de agosto de 2024 en una casa del barrio Azcuénaga, de Rosario. En este sentido, los policías provinciales robaron 15 ladrillos de cocaína, armas de fuego, 50.500 dólares y 285.000 pesos.

Ante el robo, la hipótesis de la investigación está centrada en que los policías que Aguilar tenía a cargo obtuvieron información de los narcos con torturas, utilizando una picana eléctrica para interrogarlos sobre el proveedor de droga al que se referían como “pez gordo”, y saber su nombre, dónde vivía y guardaba la droga.

A partir de la recolección de los datos, se llevó a cabo el allanamiento ilegal en Forest al 5600. Según la investigación, este hecho sale a luz una vez que los suboficiales Jesús Ángel Balais, Guillermo David Toledo, Fernando Nicolás Ferreira, Iván Severino Schneider, Gerardo Pérez y Sergio Robledo se trasladaron en los patrulleros N°10.065 y N°10.533 sin orden judicial ni motivos que lo justifiquen.

Ante la audiencia en la se lo acusa a Aguilar, los fiscales señalaron que utilizaron métodos ilegales y prohibidos para obtener información. “Revisaron los celulares de los detenidos, amenazaron sobre el futuro de sus familias, les aplicaron golpes y descargas eléctricas sobre sus cuerpos con un dispositivo que uno de los policías tenía en su poder", argumentaron.