Detienen a dos exsocios y un sicario por el macabro crimen de un hotelero
La Justicia avanza en la investigación por el crimen de Gabriel Alejandro Piedecasas, el empresario hotelero asesinado durante la madrugada del sábado en pleno centro de Villa María, provincia de Córdoba.
Según confirmó la fiscal de Instrucción de Segundo Turno, Juliana Companys, ya hay tres personas detenidas, entre ellas dos exsocios comerciales de la víctima y un hombre que sería el sicario contratado para ejecutarlo.
Las detenciones ocurrieron el sábado y en la noche de este lunes. Uno de los implicados fue capturado en Villa Carlos Paz, ciudad donde Piedecasas residía y mantenía vínculos empresariales, mientras que el presunto autor material fue detenido en Arequito, Santa Fe. Se trata de un caso que sacudió no solo a Villa María, donde apareció el cuerpo sin vida, sino también a la comunidad de empresarios turísticos de la región.
Los investigadores apuntan a un posible conflicto derivado de una operación inmobiliaria, posiblemente ligada a un hotel ubicado en calle José H. Porto al 300 de Villa Carlos Paz, que en su momento funcionó bajo el nombre de Mirador del Valle. La sociedad que administraba el emprendimiento se denominaba Pica VCP Hotel S.R.L., y estaba integrada por Piedecasas junto a sus dos exsocios, ahora bajo la lupa judicial.
El exsocio acusado por el homicidio fue captado por las cámaras de seguridad manejando un Peugeot 408 blanco y llevando al sicario a Villa María. El mismo vehículo habría sido el utilizado para cometer el crimen y fue hallado frente al domicilio del hombre durante su detención. El otro exsocio fue aprehendido posteriormente. Se le secuestró una camioneta donde se encontró prendas que había usado el supuesto sicario.
Según se desprende de las primeras averiguaciones, uno de ellos habría viajado a buscar al sicario hasta Arequito y luego lo trasladó en su vehículo hasta el lugar donde ocurrió el homicidio. Por ese motivo enfrenta cargos por homicidio calificado por el uso de arma de fuego, al igual que el supuesto ejecutor, quien habría cobrado una suma cercana a los 10 millones de pesos por llevar adelante el crimen.
El otro socio de la firma permanece detenido acusado de encubrimiento. Fuentes cercanas al expediente indicaron que, si bien todavía no está definido con claridad el móvil, se investiga una presunta deuda entre los implicados por la venta del inmueble u otra transacción.
Según trascendió, Piedecasas se habría trasladado a Villa María luego de recibir amenazas, intentando alejarse del foco de tensiones económicas con sus exsocios.
La fiscal se mostró cautelosa al brindar los nombres de los imputados y remarcó que se encuentran revisando la documentación para confirmar cada identidad antes de avanzar públicamente con esa información.
