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Investigan el robo del arma reglamentaria a una jefa policial en el Valle de Uco

Se trata de la subcomisario Adelina Guajardo, delegada de la IGS. Guardaba en la casa de su suegro la pistola 9 milímetros provista por el Estado. Apuntan contra un hijo de su exmarido como autor.
El edificio donde supo funcionar la sede de la Delegación Valle de Uco de la IGS. Foto: Gentileza.
El edificio donde supo funcionar la sede de la Delegación Valle de Uco de la IGS. Foto: Gentileza.

El robo del arma reglamentaria de una jefa policial que cumple funciones como delegada de la Inspección General de Seguridad (IGS) del Valle de Uco, generó malestar entre los miembros de la fuerza provincial de esa zona. En el hecho de inseguridad, denunciado a principios de este mes, también sustrajeron armamento perteneciente al suegro de la subcomisario Adelina Guajardo, que se encontraba junto a la pistola 9 milímetros provista por el Estado dentro de una caja de seguridad. 

De acuerdo con fuentes policiales consultadas por MDZ, la funcionaria pública guardaba su arma en la propiedad de los padres de su pareja, ya que desde hace tiempo que la Delegación Valle de Uco de la IGS no cuenta con edificio propio, luego de que el Ministerio de Seguridad dejó de alquilar la propiedad de calle 25 de Mayo, en Tunuyán, donde la sede fue inaugurada allá por agosto de 2012. 

La información sostiene que el caso se registró el domingo 2 de marzo en la vivienda de los familiares de Guajardo, localizada en el barrio Huayquerías del distrito de Eugenio Bustos, en San Carlos, donde sujetos habrían ingresado para llevarse la caja fuerte en la que se encontraban tres armas de fuego y varias municiones. 

La subcomisario Adelina Guajardo vivió días complicados tras el robo de su arma reglamentaria.

Una vez que las autoridades de la jurisdicción tomaron conocimiento sobre la situación, uniformados fueron desplazados hasta la escena, así como también personal de la Unidad Investigativa Departamental San Carlos (UID) y de la Policía Científica. Incluso, a raíz de la gravedad del hecho, las tareas fueron supervisadas por el jefe departamental, José Toro. 

En tanto, a partir de la denuncia del robo se iniciaron dos investigaciones en paralelo: un sumario administrativo a cargo de la propia IGS, con la finalidad de establecer si existió algún tipo de negligencia o connivencia en la sustracción del arma provista por parte de Guajardo; y un expediente en la Justicia Penal, que, en principio, quedó a cargo de la Oficina Fiscal Tunuyán-San Carlos, pero que pasará pronto a la órbita de la fiscal del Valle de Uco Eugenia Gómez. 

Desde el inicio de la instrucción, la subcomisario sindicó como autor de la sustracción a un hijo de su exmarido y a otro joven de la zona. Incluso, aportó un celular en el cual existiría una conversación que acredita esa versión, por lo que será peritado en el transcurso de esta semana. 

Por su parte, a partir de la información aportada por la jefa policial y también a partir de las averiguaciones practicadas por el personal de la UID San Carlos, se realizaron dos allanamientos en las viviendas de los dos sospechosos, pero el resultado de ambas medidas fue negativo, ya que sólo se hallaron algunas municiones. De esa manera, la causa permanecía sin detenidos y a la espera del resultado de diferentes peritajes para avanzar sobre los presuntos ladrones.