El oscuro personaje del perito trucho condenado en Mendoza que también será juzgado en otro resonante caso
En días en los que se habla mucho de la desaparición de Loan Peña (5) en Corrientes, de la recolección de huellas, evidencias y del trabajo de los peritos y los canes especializados para dar con el niño, hay un "personaje" que bien pudo haberse involucrado en esta investigación de impacto nacional como lo ha hecho en tantas otras, aunque quizás ya aprendió la lección y no quiere más problemas con la Justicia. Se trata de Marcos Herrero, un adiestrador de perros de Río Negro que fue condenado en Mendoza por plantar pruebas en la búsqueda de una mujer con tal de ganar notoriedad, y que ahora será juzgado por otro caso resonante: el de Facundo Astudillo.
Recientemente, el fiscal de Bahía Blanca Santiago Martínez pidió llevar al banquillo al acusado, imputado por "falso testimonio reiterado en siete oportunidades, agravado por haber sido cometido en una causa criminal contra los inculpados". Según el representante del Ministerio Público de esa ciudad, el sospechoso intervino maliciosa e ilegalmente entre julio del 2020 y marzo del 2021 en el marco de las actuaciones para saber qué había pasado con este joven bonaerense.
“Procuró incorporar conclusiones mendaces y pruebas plantadas, con el claro objeto de incriminar a los miembros de las fuerzas policiales en la desaparición de Astudillo", precisó el fiscal en su elevación a debate.
En ese accionar por el que se lo sindica, Herrero habría hecho marcaciones con sus perros ante supuestos rastros de olor de Facundo en diferentes medidas y habría logrado el hallazgo de elementos que presuntamente pertenecían a este muchacho. En su momento se allanaron y requisaron dependencias y patrullas policiales con la participación del "peritrucho", pero para la fiscalía todo su trabajo fue irregular y fuera de los protocolos profesionales, lo que ahora le vale un inminente juicio.
El caso Astudillo, a casi cuatro años del trágico final para la víctima, aún no está esclarecido. Si bien siempre la mira estuvo en la Policía, a la fecha no hay imputados y persiste la duda con respecto a si fue un crimen, una muerte accidental o un suicidio.
El joven desapareció el 30 de abril de 2020 y su cuerpo-esqueletizado- fue encontrado en el cangrejal del estuario de Bahía Blanca el 15 de agosto de ese año. Él había salido el día anterior desde su casa de Pedro Luro hacia Bahía Blanca para ir a ver su novia, en meses en los que en Argentina estaban vigentes las restricciones de circulación por el aislamiento en la pandemia. Esta infracción derivó en su aprehensión por parte de un grupo de efectivos que lo demoró al verlo en la ruta haciendo dedo.
Ese fue el último dato certero de su paradero, hasta que lo hallaron sin vida. La autopsia confirmó que falleció de manera violenta por una asfixia por sumersión.
El precedente que se marcó en Mendoza y otras sospechas en su contra
Entre los argumentos que desplegó el fiscal de Bahía Blanca para llevar a Herrero a ser juzgado, recordó su paso por Mendoza y la condena a 8 meses de cárcel en suspenso que ya cumplió como consecuencia de un modus operandi similar.
Este hombre fue declarado culpable en marzo del año pasado por falsa denuncia y testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple. Había llegado a la provincia a fines del 2021, contratado por la familia de Viviana Luna, la mujer desaparecida en Potrerillos en 2016 y de quien aún no hay ninguna pista.
Con respecto a esta causa, la División de Homicidios ordenó múltiples rastrillajes y operativos en la zona para dar con ella, todo con resultado negativo. Sin embargo, el adiestrador, en solo 20 minutos y en un sitio ya revisado por los pesquisas-un hotel abandonado-, "encontró" un cráneo y un monedero con anotaciones, con nombres de personajes conocidos de Mendoza, como jueces, empresarios y políticos.
Ante este hallazgo el acusado le dio aviso a la Policía y a la fiscalía, que desde un primer momento puso en duda la calidad de este material. Sometieron ese cráneo a estudios, y rápidamente descartaron que correspondiera a la mujer buscada. Por el contrario, le perteneció a un masculino.
Pero además, los verdaderos peritos detectaron en esos restos óseos gran cantidad de ADN de Herrero, indicio de que habían sido sumamente manipulados por él.
Ya con grandes sospechas sobre su conducta, la Justicia demostró que esos mismos huesos habían "aparecido" en las tareas propias por el caso de Marcela López, una mujer desaparecida en Santa Cruz y en cuya búsqueda también participó este sujeto.
A todo esto se sumaron testimonios, escuchas telefónicas y grabaciones que complicaron al falso perito, que terminó preso e imputado. Ocho meses estuvo detenido, hasta que en agosto del 2022 le otorgaron la libertad.

En la instancia del debate, a cargo de los magistrados Ariel Spektor, Luis Correa Llano y Ramiro Salinas, y con el fiscal Gustavo Pirrello en la acusación, resultó condenado por la misma cantidad de tiempo que estuvo detenido y la pena se dio por cumplida.
Sin embargo, los roces del sospechoso con la Justicia seguirán: lo espera el juicio por la causa de Facundo Astudillo y en diciembre del 2023 la Cámara de Casación Penal de Buenos Aires pidió que se lo investigue por su desempeño en el expediente del femicidio de Aracelli Fulles (22), desaparecida 25 días en 2017, en el que intervino con un rol preponderante para la prisión perpetua de tres hombres, sentencia que revirtió la mencionada cámara.

