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Sebastián Villa vuelve al fútbol argentino: cuál es su situación judicial y qué tendría que pasar para que termine preso

Sebastián Villa, condenado por violencia de género y con una causa abierta por abuso sexual, arribará a Mendoza para jugar en Independiente Rivadavia. Su situación judicial y los riesgos que corre.
Sebastián Villa y su abogado Foto: NA
Sebastián Villa y su abogado Foto: NA

Independiente Rivadavia sorprendió en los últimos días y avanzó en la contratación del futbolista colombiano Sebastián Villa, de reciente paso por Europa y con una carrera que lo tuvo varios años en Boca Juniors. Para la Lepra será un refuerzo de jerarquía de cara al segundo semestre del 2024, sin embargo, sus problemas de conducta y la violencia ejercida contra al menos dos mujeres, generan mucho ruido a la hora de hablar de este pase y despiertan varios interrogantes: ¿cuál es su situación judicial? ¿puede quedar preso próximamente?

Lógicamente, y antes de iniciar las negociaciones con el delantero, desde la entidad azul averiguaron y conocieron los pormenores de su presente y el futuro inmediato. Con la certeza de que ha cumplido los requisitos para no poner en peligro su libertad condicional en el marco de su condena firme y sabiendo que desde su segunda causa saldría bien parado, los dirigentes mendocinos aceleraron y ya tienen todo acordado para que el atacante se incorpore al equipo. La semana que viene se oficializaría con la firma del contrato y se confirmarán más detalles, entre ellos el tiempo que el jugador estará en la provincia y en qué condiciones arriba. 

Condenado por violencia de género

El 2 de junio del 2023, Villa recibió la pena dos años y un mes de prisión en suspenso por los episodios de violencia contra su expareja Daniela Cortés, en abril de 2020 en una vivienda de un barrio privado de la localidad bonaerense de Canning. 

La sentencia, por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género y amenazas coactivas, resultó excarcelable y el acusado pudo mantenerse libre bajo el cumplimiento de ciertas normas. Más allá de este beneficio, la decisión de la Justicia derivó en que Boca, su club hasta ese momento, le  ponga fin a la relación laboral que los unía. 

Villa supo destacarse con la camiseta Xeneize. /Foto: archivo. 

El futbolista, con aval legal, decidió marcharse a Europa para seguir su carrera en Bulgaria. Allí pasó el último tiempo, a la espera del segundo juicio que debía afrontar, en este caso por el abuso sexual a otra exnovia en junio del 2021, también en un country de Canning. 

El acuerdo que lo salvaría 

Y cuando el colombiano parecía destinado a sentarse otra vez en el banquillo para ser juzgado, un acuerdo económico de reparación con la víctima puso en suspenso el debate que iba a comenzar el pasado 1 de abril. Un arreglo de dinero entre el sospechoso y Tamara Doldán fue presentado en la Justicia por parte del abogado de esta joven, el doctor Roberto Castillo. 

Además de anunciar una  "reparación integral del daño", el letrado pidió la anulación del juicio debido a que la denunciante no estaba a dispuesta a seguir con la causa y, por ejemplo, no declararía ante el tribunal. 

La jueza interviniente, Lidia Moro, y el fiscal Marcelo Carrión desestimaron el planteo, al considerar que más allá del pacto, estaban ante un hecho grave que se debía esclarecer y que ya había tomado trascendencia pública, por lo que la sociedad espera una respuesta. 

Ante esto el querellante recusó a la magistrada, y será la Cámara de Lomas de Zamora la que resuelva este punto y la cuestión de fondo: ¿habrá juicio o no? 

Todo indica que el imputado zafaría de esta instancia, dado que la víctima no quiere participar ni declarar, lo que resulta fundamental para las investigaciones de abuso. Además, por más de la reconocida trascendencia que tiene la causa, no deja de ser un delito de instancia privada. 

De esta manera Villa seguiría evadiendo la cárcel y se mantendría en libertad para jugar en Independiente Rivadavia o en cualquier parte del mundo. Solo algunas situaciones podrían cambiar esto: que no cumpla los requisitos impuestos y vigentes, que cometa nuevos delitos o que finalmente sea juzgado por la violación y que sea condenado. En este último caso recibiría una pena de 6 a 15 años por un abuso sexual con acceso carnal, lo que ya no resultaría excarcelable.