La mujer que golpeó a su hija ya está en la cárcel y al borde del juicio por la muerte de su exsuegra
Los oscuros acontecimientos en la vida de Brenda Nicol Ávila volvieron a los titulares, esta vez por un trágico incidente que involucra a su hija de cuatro años. La joven, bajo la lupa de la Justicia mendocina por maltrato infantil -hecho que la llevó a estar tras las rejas-, ahora enfrenta cargos por la muerte preterintencional de su exsuegra, lo que la pone al borde de su primer juicio.
El pasado fin de semana, un video escalofriante salió a la luz, mostrando a Ávila golpeando con un cinturón a su pequeña hija. La difusión de estas imágenes, captadas por un testigo presencial del abuso, desencadenó una serie de eventos que pusieron en entredicho el comportamiento de la joven madre.
Las declaraciones de la pareja de Ávila agravaron aún más su situación. Inicialmente, él intentó minimizar el incidente, afirmando que su novia solo intentaba asustar a la niña. Sin embargo, tras la viralización del video, decidió modificar su testimonio, revelando la brutalidad del maltrato infligido a la menor.
El video
Este no es el primer encuentro de Brenda Ávila con la justicia. Un trágico incidente ocurrido a fines de 2022, que resultó en la muerte de su exsuegra durante una discusión familiar, ya la había puesto en la mira de las autoridades. Aunque en ese momento se consideró el homicidio como accidental o sin intención, la sombra de la tragedia la persigue desde entonces.
La investigación sobre la muerte de Laura Natalia Giordano, su exsuegra, concluyó recientemente, y el fiscal de la causa Carlos Torres solicitó la elevación del caso a juicio. Este nuevo desarrollo legal se suma a la compleja situación legal de Ávila, quien ahora enfrenta no solo las consecuencias de sus acciones violentas, sino también la posibilidad de enfrentar un proceso judicial por homicidio.
En paralelo, los peritajes psicológicos y físicos realizados a la niña confirmaron las sospechas de maltrato, lo que llevó a la imputación de Ávila por los delitos de “amenazas agravadas por el uso de arma y lesiones agravadas por el vínculo”. Ante este panorama, el fiscal a cargo Tabaré Ezcurra ordenó su traslado al penal de mujeres El Borbollón, donde espera el inicio de un nuevo capítulo en su turbulenta historia judicial.

