Detuvieron a los dos últimos prófugos involucrados en el asesinato del prefecto
En un viernes cargado de intensas operaciones policiales, finalmente, las autoridades lograron capturar a “Pulguita” y a “Palermito”, los dos sospechosos restantes por el asesinato del agente de la Prefectura Naval Argentina, Rafael Carlos Loira, perpetrado a fines de marzo en la localidad de Villa Fiorito.
El primero de los delincuentes en caer bajo custodia fue "Pulguita" (32), detenido en el barrio de La Cava. El segundo de los sospechosos arrestados este viernes fue el propietario del vehículo utilizado por los perpetradores del crimen, conocido como "Palermito" (32), quien fue capturado en su domicilio ubicado en la calle Falucho, en Ingeniero Budge.
Según Diario Conurbano, los detenidos fueron presentados ante la justicia. "Pulguita" enfrenta cargos por "tenencia ilegal de arma de uso civil", debido al hallazgo de un arma de fuego en su posesión al momento de su detención. Sin embargo, aún no se le ha formulado formalmente la acusación por su supuesta participación en el homicidio de Loira, ya que se requieren pruebas adicionales para proceder con la imputación. Por su parte, se espera que "Palermito" enfrente cargos formales una vez que la fiscalía haya tomado su declaración y haya avanzado en el proceso judicial.
Estas dos detenciones se suman a la captura previa de "Pepo", arrestado el 27 de marzo gracias al análisis de cámaras de seguridad y testimonios de testigos que permitieron identificar a los implicados en el crimen.
El hecho
El trágico suceso tuvo lugar en la intersección de Mario Bravo y Ginebra, en el límite de Villa Centenario y Fiorito. Allí, Loira fue abordado por los asaltantes mientras realizaba entregas de verduras, una actividad complementaria a su labor en la Prefectura.
Los delincuentes intentaron robarle su vehículo, un Renault Duster, pero Loira se resistió y resultó herido de bala. A pesar de ser trasladado a la Unidad de Pronta Atención de Lomas de Zamora por su esposa, lamentablemente falleció antes de recibir atención médica.
Tras el crimen, los perpetradores huyeron en dirección a la Ciudad de Buenos Aires por Camino Presidente Juan Domingo Perón, abandonando el vehículo utilizado en el crimen en la zona. Un amplio operativo policial se desplegó para dar con los responsables.

