Salta: emotivo reencuentro entre el padre de una turista francesa asesinada y un condenado liberado
Jean Michel Bouvier, el padre de una de las dos turistas francesas que fueron asesinadas en julio de 2011, llegó a Salta y protagonizó un emotivo reencuentro con Clemente Vera, uno de los condenados por el doble crimen y liberado en diciembre pasado, a quien él considera inocente. Luego, fue recibido por el gobernador Gustavo Sáenz.
"Cuando estamos con un hombre honesto, como yo pienso que es Clemente Vera, no podemos admitir una injusticia, menos aún contra una persona sobre la que no hay ninguna prueba de culpabilidad en su contra", manifestó Bouvier, padre de Cassandre.
Luego, sostuvo: "Mi hija no soportó la injusticia en su vida y la condena totalmente arbitraria del Tribunal de Impugnación y la no revocación de la sentencia por parte de la Corte de Justicia de la provincia fue una total injusticia. Esta injusticia contra Clemente Vera fue al mismo tiempo una injusticia contra mi hija Cassandre. Una injusticia más", señaló.
El padre de Cassandre, la joven que fue hallada sin vida junto a Houria Moumni el 29 de julio de 2011, en el Mirador de la Quebrada de San Lorenzo, arribó a Salta y fue recibido en el aeropuerto internacional "Martín Miguel de Güemes" por Vera, el abogado de éste, José Vargas; y la exsenadora nacional Sonia Escudero, entre otros.
Al arribar, Bouvier y Vera se fundieron en un abrazo y protagonizaron un emotivo reencuentro, ya que no se veían desde 2018. También adelantó que regresará en julio, para el aniversario del hallazgo de los cuerpos de las dos víctimas. Por su parte, Vera expresó que "es una alegría" poder ver a Bouvier, y agregó: "nos transmite mucha fuerza a mí y a mi familia".
El caso
Los cuerpos de Cassandre Bouvier y Houria Moumni fueron hallados el 29 de julio de 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, a 15 kilómetros del centro de la capital salteña, con signos de haber sido golpeadas, abusadas y asesinadas a tiros.
Las jóvenes habían sido vistas por última vez con vida el 15 de julio, cuando fueron a recorrer el circuito turístico, y sus cuerpos fueron encontrados dos semanas después, cerca del sendero principal de El Mirador.
Los forenses determinaron que ambas turistas habían sido abusadas sexualmente y asesinadas de un disparo cada una con una escopeta Bataan calibre 22.
La situación de Vera
Vera era baqueano en la zona de San Lorenzo que, cuando fueron encontrados los cuerpos de las turistas francesas, se ofreció a guiar a los policías hasta el lugar del hallazgo. Sin embargo, cuando Gustavo Lasi confesó que él mismo era responsable del hecho, involucró a Vera y a Daniel Vilte Laxi, sobre quienes dijo que lo obligaron y lo amenazaron con armas para que las matara.
Por los crímenes de Bouvier y Moumni, la Sala II del Tribunal del Juicio salteña condenó por unanimidad, el 2 de junio de 2014, a Lasi a la pena de 30 años de prisión como autor del "robo calificado por el uso de arma, abuso sexual con acceso carnal agravado, y doble homicidio calificado criminis causa".
El tribunal también condenó a Omar Darío Ramos y Antonio Eduardo Sandoval a la pena de dos años de prisión condicional por encubrimiento calificado, mientras que a Vilte y a Vera -que ya habían estado detenidos tres años- los absolvió por el beneficio de la duda y quedaron en libertad.
Sin embargo, el 3 de febrero de 2016, la Sala III del Tribunal de Impugnación de Salta revocó la sentencia absolutoria dictada a Vera y lo condenó a prisión perpetua por considerarlo coautor de los mismos delitos que Lasi, por lo que la defensa recurrió a la Corte de la provincia, que no hizo lugar a la apelación.
En tanto, la organización Innocence Project -creada en los Estados Unidos y cuyo fin es revertir condenas de personas inocentes- comenzó a patrocinar a Vera desde 2017 y tramitó el recurso de queja contra la denegación del recurso extraordinario decidida por la Corte de Justicia de Salta en ese año.
En ese recurso presentado hace casi siete años, la defensa de Vera solicitó que se ordene un nuevo juicio debido a que no fue escuchado por el tribunal de segunda instancia y por considerar que existieron irregularidades en la prueba genética en la que se basaron los jueces que lo condenaron.
Finalmente, el 7 de diciembre del año pasado la Corte nacional hizo lugar al planteo de la defensa y dispuso que "se dicte un nuevo fallo", y unos días después Vera logró su libertad tras permanecer un total de 11 años preso por este hecho. Ahora, se encuentra a la espera de un nuevo juicio que defina su situación.