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El misterioso caso de Maxi, el niño que lleva nueve años desaparecido

Se cumplieron este 21 de diciembre 9 años de la desaparición de Maximiliano Sosa, el niño de Santa Fe. Qué pasó con los acusados y cómo está hoy la causa.

Maximiliano Sosa tenía 3 años cuando fue visto por última vez el 21 de diciembre de 2015 en Ceres, provincia de Santa Fe. El menor desapareció en la puerta de la casa de su abuela, quien estuvo presa durante cuatro años junto con su pareja. 

Ambos, los principales sospechosos, fueron enjuiciados en 2021 y liberados por falta de mérito. En septiembre de este año, la Corte Suprema le ordenó a la Justicia Federal que vuelva a retomar la búsqueda del niño.

En el año de la desaparición el primer mes se trabajó de forma muy intensa y rápidamente los medios locales y provinciales se hicieron eco de la noticia. Aunque con el paso del tiempo, por falta de pruebas el caso fue quedando atrás en la agenda judicial.

Sin embargo, su familia insistió en la Justicia y recientemente la Corte habilitó para que el expediente siga instruyéndose en el fuero federal de Rafaela, que actúa por jurisdicción. 

El fallo, que lleva las firmas de los jueces Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, solicitó “ampliar espectro territorial para establecer si el menor pudo haber sido inscripto en registros civiles provinciales e indagar sobre la existencia, a partir de la fecha de desaparición, de algún cadáver perteneciente a algún niño de tres años cuya identidad pudiera ser compatible con la de Maximiliano Sosa”.

Por otro lado, su tía recordó que estaba acostada cuando el nene le pidió permiso para ir a jugar a la casa de un amiguito, pero él nunca llegó a destino.

Tras el episodio, los policías, bomberos, helicópteros y perros rastreadores investigaron todos los días. También la comunidad se unió para buscar al pequeño en canales, descampados y caminos.

En las primeras horas de la búsqueda surgió la hipótesis de que podría haber caído en una cava cercana a la casa familiar, pero los rastrillajes no arrojaron resultados.

En julio de 2016 la fiscal Hemilce Fissore les imputó a la abuela y a su marido el delito de sustracción del menor sin el consentimiento de su madre, retención y ocultamiento para luego desplazarse a un destino desconocido.

En 2018 el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció $1 millón de recompensa para quien pueda aportar datos sobre el paradero de Maxi y difundió una fotografía actualizada.

Por el momento nada ha dado resultados y no hay pistas concretas sobre el paradero de la víctima.