Presenta:

Pidieron una fuerte condena para el empresario mendocino acusado de abusar a su sobrina

Este martes empezaron los alegatos en el juicio contra Diego D'Ascanio, el empresario preso y acusado de abusos sexuales. Qué penas pidieron la fiscalía y la querella.
En el Polo Judicial es juzgado el empresario. Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
En el Polo Judicial es juzgado el empresario. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Luego de seis meses de juicio y numerosas dilaciones, entró en la recta final la investigación que tiene como acusado  a un reconocido empresario mendocino, por los presuntos abusos sexuales a una sobrina cuando ella era menor de edad. 

Diego D'Ascanio (46) lleva más de tres años preso y afronta su segundo juicio por el caso, ya que el primer debate que lo tuvo en el banquillo se anuló en 2022 por falta de argumentación y fundamentación en los alegatos de los acusadores. 

Precisamente esta etapa decisiva para el nuevo proceso arrancó este martes en el Polo Judicial, cuando la fiscal Virginia Rumbo y el abogado que representa a la víctima hicieron sus pedidos de penas. 

Ambos coincidieron en una condena de 12 años de cárcel para el imputado, por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores, todo agravado por la guarda. 

En el turno de la defensa, a cargo de un letrado oficial, los jueces Marcelo Gutiérrez del Barrio, Ramiro Salinas y Mauricio Juan decidieron decretar un cuarto intermedio y retomar el juicio en fecha a confirmar. De esta manera, en la próxima audiencia restará el alegato defensivo, y hasta podría conocerse la sentencia. 

Largo proceso

De acuerdo a la denuncia presentada hace años en contra del empresario. este hombre habría abusado sexualmente a su sobrina desde aproximadamente el 2006. El sospechoso habría aprovechado cuando ella se quedaba en su casa por cuestiones familiares, para cometer los vejámenes. 

Las agresiones habrían seguido en la adolescencia de la chica (hoy tiene 25 años), en diferentes situaciones. Con el transcurso del tiempo la joven pudo contarlo y en 2019 todo se plasmó en un expediente penal. 

A partir de las pruebas recabadas por la fiscalía, principalmente las pericias psicológicas, se ordenó la captura de D'Ascanio en abril del 2021. Poco después accedió al arresto domiciliario, beneficio que perdió a los tres meses por romper la pulsera magnética con la que era monitoreado; entonces, regresó a la cárcel y no logró salir de allí a pesar de varios intentos. 

El detenido lleva más de tres años en esa condición y su prisión preventiva ya venció en abril pasado, sin embargo, se autorizó una prórroga excepcional de esta medida de coerción hasta que culmine el debate. 

Cabe recordar que el presente juicio debía comenzar en marzo de este año, aunque se postergó un mes ya que los abogados del acusado en ese momento hicieron abandono de la defensa.