Crimen de Tomás Tello: dolor en el último adiós al joven asesinado
Los restos de Tomás Tello fueron inhumados ayer en medio de profundas muestras de dolor, en tanto, la Justicia dispuso anticipar la declaración indagatoria de los sospechosos detenidos por el asesinato, más allá de que todos se negaron a hacerlo. Durante la noche del martes, además, efectivos de la Policía Bonaerense detuvieron a otro hombre, de apellido Cejas, por el crimen de Tello, por lo que ya son diez los apresados.
El dato sobre la nueva detención se relaciona a los dichos del abogado de tres de los imputados, Carlos Dieguez, sobre la vinculación de más personas. Según confirmaron, "un testigo declaró que vio pegar a uno de remera rayada y ese es al que detuvieron".
El cuerpo del joven de 18 años, asesinado por una patota en la localidad balnearia de Santa Teresita, fue trasladado al cementerio municipal de General Lavalle, en el paraje Pavón, donde fueron inhumados en una ceremonia íntima. Una larga caravana de autos y vehículos acompañó el cortejo, luego de un breve responso, ya que los padres del joven no quisieron que se realice el velatorio, pese a lo cual varios vecinos y allegados se concentraron en la casa mortuoria.
La madre del joven habría pedido "privacidad" a la hora del entierro, en medio del dolor por el crimen, que conmovió a la pequeña localidad balnearia en el comienzo de la temporada veraniega.
El chico fue asesinado mientras celebraba la llegada del Año Nuevo en las playas de Santa Teresita, pero allí se produjo una discusión, un grupo lo persiguió y lo acorraló a pocas cuadras de allí, en calle 44 y Costanera, donde uno de los agresores le asestó un puntazo a la altura del tórax.
De acuerdo al informe inicial de la autopsia, Tello murió producto de un ataque con un objeto cortopunzante en el pecho. "Tiene una herida cortopunzante en línea media de tórax con laceración de aurícula derecha que genera taponamiento cardíaco lo cual provoca la muerte", remarcó el estudio practicado al cuerpo de la víctima fatal.
De todas maneras, aún se trataba de establecer si el arma utilizada para el crimen fue una tijera o una sevillana. En tanto, los dos adolescentes de 16 y 17 años que se encontraban entre los nueve detenidos iniciales por el crimen se negaron a declarar este marftes al ser llevados ante el fiscal Pablo Gamaleri, quien investiga el caso y está a cargo de la UFI número 11 del departamento judicial de Dolores.
Por su parte, los siete mayores también fueron indagados, más allá de que estaba previsto que lo hicieran este miércoles, y siguieron los pasos de los anteriores: se negaron a prestar declaración. Todos los arrestados están imputados por "Homicidio agravado por concurso premeditado y alevosía". Entre ellos se encuentra Damián Kopelian, de 21 años, alias "El Kope", señalado como el autor de haberle asestado a Tello la puñalada que terminó con su vida en la madrugada de este lunes.
La investigación
La hipótesis principal refiere a una venganza, tras una discusión ocurrida en una fiesta días pasados entre los mismos protagonistas. Sin embargo, el abogado defensor de los tres Kopelian, Carlos Dieguez sostuvo que el joven de 21 años no es quién apuñaló a Tomás y remarcó: "Vamos a poder demostrar que el autor material es otro".
Afirmó que posicionaron a sus defendidos en un lugar muy cruel: "Se los está sindicando a los chicos que comenzaron la riña y terminaron quitándole la vida a Tomás de una manera muy macabra, muy cruel". "Pero la realidad es que las personas que yo represento nada tienen que ver con el homicidio", agregó.
"Ahí se tejió toda una hipótesis de que tenía un cuchillo de cocina, una sevillana, que se aproximó un tercero en motocicleta y le pasó un arma blanca. La realidad no es esa, sino que se lo ve claramente a la persona de blusa amarilla, que sería definitivamente el atacante, pero bueno, esto es todo muy prematuro", señaló.
En otro orden, se estima que este miércoles se presente ante el fiscal la madre del joven asesinado, Samantha Tello, quien en pocos días más dará a luz, de acuerdo con una cesárea programada.

