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Muerte de la modelo brasileña: los mensajes que comprometen al empresario sospechoso

Trascendieron los mensajes enviados por el empresario Francisco Sáenz Valiente, el imputado en la causa, durante la madrugada en la que murió la modelo brasileña Emmily Rodrigues en Retiro. Pruebas que lo complican con el suministro de drogas por el que lo acusan.
La modelo brasileña fallecida
La modelo brasileña fallecida

Los investigadores de la muerte de Emmily Rodrigues, la modelo brasileña que el 30 de marzo pasado cayó de un sexto piso desde un departamento del barrio porteño de Retiro, lograron recuperar del celular de Francisco Sáenz Valiente, el empresario que estuvo detenido por el caso, una serie de mensajes que lo comprometen al menos con el ofrecimiento que hizo aquella noche de las drogas que compró para consumir con las mujeres que invitó a su casa, entre ellas la víctima. 

Se trata de textos que aquella madrugada el empresario del agro y minero intercambió con dos de las testigos clave de la causa y que, según algunas fuentes judiciales, podrían involucrarlo con el delito de "facilitación de estupefacientes", una de las dos imputaciones por las que la fiscalía y la querella pidieron que vuelva a prisión.

Allí queda claro que el sospechoso le ofreció primero a una de sus amigas y luego a otra la posibilidad de ir a consumir marihuana, cocaína y “tuci”, una potente droga de diseño (mal llamada “cocaína rosa”) que combina los efectos alucinógenos del LSD con los eufóricos del MDMA, y que son algunos de los estupefacientes que por los exámenes toxicológicos ya se sabe que la víctima consumió antes de caer del sexto piso.

La secuencia de mensajes -incorporada al expediente y a la que accedió Télam-, se inició a las 0.43 del pasado 30 de marzo cuando el hombre dialoga con su “dealer” para encargarle las sustancias. 

Pruebas 

“Hola, qué tal”, “2 blancos y 1 tus” (sic), pide Sáenz Valiente al encargar cocaína y “Tuci” (que también se escribe Tusi y cuyo nombre proviene de la pronunciación en inglés de la sigla 2C-B).

“¿Cuánto tiempo?”, “avisá cerca” (sic) y “¿cuánto todo?”, son las otras frases que intercambia con su proveedor de drogas.

A la 1.31 y cuando ya tenía los estupefacientes en su poder, el hombre invitó a su casa a una de las testigos del caso -no será identificada en esta nota para resguardarla-, con estas palabras: “¿Querés venir?”, “bueno avisá”, “escuchando música”, “solo”.

A los audios que su interlocutora le envía, Sáenz Valiente responde, con algunos mensajes con errores de tipeo, con claras referencia a que tenía drogas para ofrecer: “Tengo coasa” (sic), dice primero y luego intenta aclarar: “Tus coc faso” (sic), en clara referencia a que lo que tenía era tuci, cocaína y marihuana.

“Escribí bien hdp que no entiendo”, le recrimina la mujer, a lo que el empresario le aclara, ya sin dejar ninguna duda: “Tusi blanca faso”.

“Ah. Tenés de todo. Hdp. Por 10 voy 2 horas nada más. Ya te conozco amixxx”, le manifiesta la testigo quien, luego de que el acusado le menciona la dirección de su departamento, Libertad 1542, y le envía la ubicación. Le confirma a la 1.52 que pide “auto” y que le avisa cuando esté en la puerta para que pague el “carro”.

La otra secuencia es con Juliana Magalhaes Mourao, una médica brasileña que es clave de la investigación porque es la amiga que llevó a Emmily a la casa de Sáenz Valiente.

A la 1.36, el sospechoso le mandó un audio en el que declina la posibilidad de ir a un bar de Palermo donde él ya había estado y la mujer se encontraba, y le pide a ella que vaya “con amigas” a su domicilio. 

“No boluda, yo ya fui a ‘Isabel’. No voy a volver a ‘Isabel’ gorda, yo ya estoy acá. Andá a Isabel y trae a tus amigas para acá. Yo ya hice, ya salí de Isabel por vos”, le dijo Sáenz Valiente a Juliana, según la trascripción del audio que consta en la causa.

“Ahí vamos” le contesta ella a las 2.14, y se sabe que un poco más de una hora más tarde, a las 3.21, Juliana llegó a la vivienda con la modelo brasileña y otra chica llamada Dafne.

Por otra parte, en el marco de esta pesquisa, este jueves a las 10 los jueces de la Sala 6 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional realizarán una inspección ocular en la propiedad de Sáenz Valiente, quien si bien ahora está en libertad con una falta de mérito dictada el 18 de abril por el juez Martín Del Viso, la fiscalía y la querella pidieron que vuelva a prisión por “femicidio”, que prevé una pena de prisión perpetua, y "facilitación de estupefacientes y de un lugar para usarlos" que, según la Ley de Drogas 23.737, se castiga con prisión de 3 a 12 años si es a título gratuito.

De acuerdo con la investigación, aquel 30 de marzo, tras una madrugada de excesos con ingesta de alcohol, marihuana, cocaína y "tuci", la víctima sufrió un aparente brote psicótico y a las 9.18 terminó cayendo por una ventana desnuda al patio interno del pulmón de manzana del edificio, cuando en el departamento solo estaban el imputado y Magalhaes Murao, en una muerte que la Justicia intenta dilucidar si se trató de un femicidio o de un suicidio en el marco de algún tipo de ingesta de estupefacientes.