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Juicio por el crimen de Lucas: jefes policiales dijeron que el joven y sus amigos iban armados

El juicio por el crimen del adolescente Lucas González arrancó este jueves con una ronda de declaraciones. Entre ellas la de jefes policiales, que intentaron justificar el accionar de la fuerza. El caso tiene a 14 efectivos imputados.

Los jefes de los policías de la Ciudad que participaron del ataque a balazos y crimen del adolescente Lucas González (17) el 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas, rechazaron este jueves la acusación de haber entorpecido la investigación de la Policía Federal (PFA), mientras uno de ellos indicó haber encontrado un arma dentro del auto en el que viajaba el joven fallecido junto a sus amigos.

Así lo expresaron ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25 Juan Horacio Romero (51) y Roberto Inca (48), comisario y subcomisario respectivamente de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, para la cual respondían directamente los agentes Gabriel Alejandro Issasi (41), Fabián Andrés López (48) y Juan José Nieva (37), los principales acusados del homicidio.

Tanto Romero como Inca son representados por el abogado Diego Abarca y llegaron detenidos al juicio que hoy empezó, ya que están imputados por el delito de "falsedad ideológica, privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley, encubrimiento agravado por la condición de funcionarios públicos y por ser el delito precedente especialmente grave e imposición de torturas".

Por su parte, el subcomisario señaló que instantes previos a que Lucas sea asesinado, él se encontraba trabajando a 20 cuadras del lugar del hecho y aseguró que la brigada para la que trabajaban Issasi, López y Nieva “estaban organizando las ultimas tareas respecto a un sumario de narcomenudeo”.

Sobre este punto, el comisario agregó que dicho procedimiento se realizó "haciendo tareas de campo de forma encubierta, por orden de la Ufeide (Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes)" y que la investigación "se venia haciendo hace un mes en dicha zona".

Mientras tanto, Inca narró su versión de los hechos: “En un momento determinado, escucho a la brigada modular sobre un enfrentamiento armado en la intersección de Alvarado y Pedriel. A raíz de esto, que también la escucharon los policías que fueron al apoyo, voy al lugar. Yo tenía que se había producido un enfrentamiento armado y que se había dado a la fuga un vehículo que había arrollado a un oficial”.

A continuación, este acusado, quien no aceptó responder preguntas de las partes, indicó que cuando él arribó “la zona ya estaba perimetrada con cinta” y afirmó haber encontrado un arma de fuego en el vehículo en el que viajaban los adolescentes.

La previa del juicio. FOTO: TÉLAM



“Nunca tomé contacto con Lucas. Yo ni siquiera llego a ver cuándo sacaron a Lucas del vehículo. Cuando comienzo a observar la (camioneta Volskwagen) Surán, veo varios impactos. En un momento, a la altura de la puerta de atrás, puedo observar había un arma tipo revólver”, afirmó Inca mientras los familiares de la víctima manifestaban su indignación ante sus declaraciones.

En tanto, Romero afirmó que se encontraba en San Antonio de Padua al momento del crimen ya que tenía un turno médico.

"Es imposible que yo haya escuchado la modulación de lo que estaba ocurriendo en tiempo real. Nunca vi a Lucas, nunca vi cómo lo asistieron. Yo llego una hora después de lo ocurrido. Inca ya había hecho consultas con la fiscal de flagrancia. Me alejé del lugar para no entorpecer el procedimiento de PFA". 

 

Persecución y balazos 

 

El homicidio ocurrió en la mañana del 17 de noviembre de 2021, cuando la víctima fatal y tres amigos salieron de entrenar del club Barracas y se subieron al Volkswagen Suran del padre de uno de ellos para volver a la localidad bonaerense de Florencio Varela.

Tras detenerse en un kiosco, los chicos comenzaron a ser perseguidos por un Nissan Tiida en el que circulaban tres policías de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D, quienes realizaban tareas de campo en la intersección de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield y no estaban uniformados ni llevaban baliza en el rodado.

Por ese motivo, pensaron que podían ser ladrones e intentaron escapar, momento en que los efectivos les dispararon y un balazo impactó en la cabeza de González, quien murió al día siguiente en el Hospital El Cruce de Florencio Varela.

De acuerdo con la investigación, tras disparar contra los chicos, los policías informaron al servicio de comunicaciones policiales que perseguían un automóvil con "cuatro masculinos con apariencia de menores, jóvenes", que "estaban armados", por lo que les cruzaron el Nissan Tiida para detenerlos.

El juicio por el caso comenzó este jueves y tiene acusados a 14 efectivos, con diferente grado de participación.