Gil Pereg sigue en El Sauce y la Suprema Corte le confirmó la prisión perpetua
A cuatro años del doble crimen de las mujeres israelíes Pyrhia Saroussy (63) y Lily Pereg (54), el homicida, Nicolás Gil Pereg (42), permanece internado en hospital El Sauce por sus patologías psicológicas, pero, mientras, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza le confirmó la prisión perpetua. Ahora se cree que los abogados defensores apelarán nuevamente e irán a casación en la Corte nacional.
Este martes se conoció le resolución de la Sala Penal del máximo tribunal mendocino, a cargo de los jueces Mario Adaro y José Valerio, sin la participación de Omar Palermo, de licencia. Los dos magistrados que intervinieron coincidieron en rechazar todo lo planteado por los letrados Maximiliano Legrand y Lautaro Brachetta, y avalar la condena a perpetua impuesta por la jueza Laura Guajardo en noviembre del 2021 tras un juicio por jurado.
La defensa, en su apelación, había cuestionado varios puntos sobre el jurado y la valoración de la prueba, así como volvió a insistir sobre la inimputabilidad de Gil Pereg. La presentación en su totalidad fue desestimada por Valerio y Adaro, que dejaron la sentencia firme y con la máxima pena.
Sin embargo, y según pudo saber MDZ, los abogados del israelí ya tomaron la decisión de llevar el caso a la Corte de la Nación para que sea revisado.
Misterio, búsqueda y horror
Pyrhia Saroussy y Lily Pereg, madre y tía, respectivamente del asesino, llegaron a Mendoza a principios de enero del 2019. Venían de Israel a visitar al acusado , y se reunieron en el Centro el 12 de enero.
Desde allí tomaron un micro con destino a la casa de este hombre, en calle Roca de Guaymallén, frente al cementerio. De esa vivienda, que era prácticamente un baldío, no volvieron a salir con vida.
Simulando no saber nada de ellas, el sujeto realizó la denuncia de averiguación paradero. La Policía las buscó dos semanas y las terminó encontrando enterradas en el inmenso predio donde vivía él, junto a un arsenal de armas.
Un día antes del hallazgo de los cuerpos Gil Pereg ya había sido detenido como sospechoso, y terminaría imputado por homicidio agravado por el vínculo por su madre-murió por asfixia- y homicidio agravado por el uso de arma de fuego en el caso de su tía.
En ningún momento de la investigación, a cargo de la fiscal Claudia Ríos, hubo otro posible autor. Siempre la atención de la causa estuvo centrada en la posible inimputabilidad y en el comportamiento de Gil Pereg en cada audiencia o aparición mediática en las que, entre otras cosas, maullaba como un gato, porque él presuntamente siempre se reconoció como un felino.
Un buen tiempo estuvo en la cárcel, aislado de los otros internos por sus particularidades, aunque también lleva muchos meses en El Sauce cumpliendo prisión perpetua, ahora con la ratificación de la Corte local.