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La novedosa decisión de la Justicia para vincular a una madre con su hija

Una magistrada de San Juan ordenó que una niña de 3 años viva con su padre y sugiere que tenga un perro para recomponer el vínculo con su madre. Los detalles del caso y la intervención de la Justicia.
En el caso intervino la Justicia de San Juan (Imagen ilustrativa) Foto: Archivo MDZ
En el caso intervino la Justicia de San Juan (Imagen ilustrativa) Foto: Archivo MDZ

En el marco de una causa para establecer un régimen de parentalidad, en medio de conflictos económicos y revelaciones de violencia, la jueza Marisa Norma Valdez, del Juzgado de Familia de Cuarta Nominación en San Juan, propuso una solución inusual. La situación involucra a una niña de tres años, identificada como J.C., quien quedó bajo el cuidado de su padre después de una separación marcada por violentos episodios intrafamiliares y problemas de dinero. 

El fallo de la magistrada determinó que la nena continuaría viviendo con su progenitor debido al estrecho vínculo entre ellos, manteniendo un "cuidado personal ejercido en forma compartida con la modalidad indistinta". Sin embargo, para facilitar el encuentro entre la mamá y la hija, la jueza recomendó la adopción de una mascota.

Según su resolución, "Si la menor de edad posee un animal de compañía, sería ideal que su madre participe de la crianza de la mascota durante su plan de parentalidad, porque eso dará mayor seguridad a la pequeña y generará un impacto positivo en la relación con su madre, con su padre y con la familia extensa de cada uno de estos".

El caso vincula a J.C., cuyos padres, H.H.T. y A.E.C., fueron pareja durante tres años desde que la mujer tenía 16 años. La relación culminó con la separación y la niña quedó bajo la custodia de su padre debido a diversos problemas y la violencia experimentada por la madre. El papá argumentó dificultades económicas y la falta de apoyo financiero por parte de su ex.

En noviembre de 2022, durante una audiencia en la que ella no se presentó, se ordenó que el hombre recibiera la Asignación Universal por Hijo que le correspondía a la niña, y se solicitó la documentación necesaria. La ausencia de la madre complicó aún más la situación, y se buscó resolver el plan de parentalidad con la intervención del Equipo Técnico Interdisciplinario de la Oficina Judicial de los Juzgados de Familia.

La mujer finalmente se presentó y reveló que dependía de la Asignación Universal por Hijo y de ingresos variables por trabajos de limpieza. También justificó su ausencia, explicando que había sufrido violencia por parte de su expareja y que tenía miedo debido a las amenazas recibidas.

Él negó las acusaciones y argumentó falta se solvencia económica como la raíz de los conflictos. Afirmó que la mujer había solicitado que la niña viviera con él y que había observado malos tratos hacia la menor. Expresó su deseo de restablecer el vínculo entre la madre y su hija, siempre que la pequeña continuara viviendo con él.

La Justicia ordenó medidas para fortalecer la comunicación entre madre e hija (imagen ilustrativa)

El informe del Equipo Técnico Interdisciplinario señaló que los relatos de ambos padres respecto al cuidado de su hija durante su primer año de vida eran inconclusos y contradictorios. También destacó la vulnerabilidad de la mamá según los profesionales y la necesidad de fortalecer el vínculo con su hija.

La Justicia ordenó medidas para fortalecer la comunicación entre ambas, con el respaldo del área de Mujeres, Género y Diversidad local y apoyo psicológico. Además, sugirió la adopción de una mascota como un mecanismo para fortalecer el vínculo, destacando que existe respaldo científico para esta idea.

También propuso que, si la niña lo desea, las dos puedan recurrir a un hogar de tránsito con la intención de adoptar esa mascota, promoviendo así una mayor conexión. La magistrada enfatizó que los progenitores serían responsables de inculcar a su hoja la tenencia responsable del animal, lo que beneficiaría a ambas partes.