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Brutal crimen de la hincha de Rosario Central luego del clásico: sin detenidos, la familia marchó en reclamo de justicia

Ivana Garcilazo Bellón fue asesinada el sábado en Rosario luego del clásico. Quienes estaban presos no serían los autores. La familia pidió el esclarecimiento y el Gobierno habla de "estupidez humana"
La marcha para pedir justicia Foto: Télam
La marcha para pedir justicia Foto: Télam

Otra vez la muerte, otra vez el dolor. Rosario no sale del asombro que una vez más lo introdujo la inconciencia. En nombre de la pasión y el folclore del fútbol, un grupo de personas asesinaron a Ivana Paula Garcilazo Bellón. Tenía 32 años, circulaba en moto junto a su pareja luego de ver el partido que su amado Rosario Central le ganó a Newell´s. Cometió un pecado: llevar puesta la camiseta de su club. Locura total. 

Desde el sábado a la tarde la Policía y la Justicia buscan al grupo de personas que cometió el crimen de Ivana. Le arrojaron un adoquín cuando transitaba por Ovidio Lagos, entre Montevideo y avenida Pellegrini, en inmediaciones del Coloso del Parque, cancha de Newell´s, pleno centro de Rosario. La muerte fue instantánea. 

En un primer momento los efectivos lograron detener a tres personas que estaban en la zona, pero durante las primeras horas del lunes se conoció que, en principio, no serían los autores del homicidio. Así lo contó a los medios de comunicación el fiscal que lleva adelante la investigación, Gastón Ávila. Se trata de jóvenes de 24 y 25 años que igual manera serán imputados en las próximas horas, pero por el delito de amedrentamiento. 

Ivana Garcilazo Bellón pasaba muchas horas arriba de su motocicleta. Además de trabajar en un supermercado y para tener un ingreso extra, se ganaba la vida como repartidora en una de las empresas más conocidas del rubro. El sábado estaba feliz, su equipo le ganó a su clásico rival. 

Este lunes al mediodía, familiares, amigos y compañeros de la víctima se concentraron frente al Centro de Justicia Penal de Rosario para pedir por el rápido esclarecimiento del caso y la detención de los agresores. 

Laura Garcilazo, hermana Ivana, contó que "amaba la cancha. Iba al Gigante-estadio de Rosario Central- cada vez que el "Canalla" jugaba de local. Era socia. "El sábado salió del trabajo y se fue a la cancha en su moto, era feliz", describió atravesada por la tristeza.

La víctima./Foto: Facebook Daniel Fabián

"Estaba contenta de ir. Se sacó una foto un rato antes de que la maten. Amaba Central. Quiero dejar en claro que ella no peleó con nadie. Solamente pasó porque iba a su casa. Ni tocó bocina", comentó Silvina, otra de las hermanas que estuvo presente en la marcha por pedido de Justicia. Y agregó: “No vamos a parar. Esta es la primera de un montón de movilizaciones".

Entre los familiares también estaba la abuela de Ivana Garcilazo Bellón. Quebrada por el dolor, adelantó que no descansará hasta encontrar a los responsables. "Tengo demasiada pena en el alma. Era una chica trabajadora, le gustaba el fútbol. De ahora en más, voy a estar todos los lunes acá hasta que haya justicia”, indicó con lagrimas en los ojos rodeada de amigos de la joven. 

Por su parte, una repartidora que participó de la marcha aseguró: “Le tocó a Ivana, pero todos somos Ivana. Todos trabajamos y andamos en la calle. El día del partido la ciudad quedó liberada. No me crucé con ningún policía, estaban todos en Arroyito". 

"Estupidez humana"

Por su parte, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Claudio Brilloni lamentó el crimen de Ivana y aseguró que se trató de una "estupidez humana". 

“Lo más triste o el hecho más luctuoso fue la muerte de esta señora producto de la estupidez humana en su máxima expresión, en los tiempos tan complejos en lo social que nos toca vivir. Que la rivalidad de dos equipos de fútbol termine con una persona muerta por un ladrillazo en la cabeza, no le encuentro ningún sentido”, en declaraciones a LT8. 

Y agregó: “Llegar a esta altura, con la muerte de una persona, habla muy mal de cómo estamos como sociedad”, señaló Brilloni. En ese sentido, indicó que el operativo de seguridad, que comenzó el sábado a la mañana y se extendió hasta las primeras horas del domingo, previó la posibilidad de incidentes en la zona donde fue el asesinato, pero "el lugar donde se produjo el hecho fue una calle lateral" , aunque  "con todos los recursos que tenemos no alcanzamos a cubrir todo”, subrayó.