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Violencia narco en el conurbano: secuestros extorsivos, colombianos y el Cartel de Otoniel

Ocho colombianos y tres argentinos procesados con prisión preventiva en una trama que incluye secuestros, vida de narcos en los country bonaerenses y hasta cautivos en medio de Puerto Madero.
Foto ilustrativa
Foto ilustrativa

Ocho colombianos y tres argentinos fueron procesados con prisión preventiva por el secuestro extorsivo de un empresario de Colombia, su mujer y su hija menor, a mediados de agosto, en la localidad bonaerense de José C Paz. Dos de los detenidos son exmiembros de la Policía de la provincia de Buenos Aires. La resolución, adoptada ayer por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, revela la logística de los secuestradores, el rescate millonario pedido por los captores y las posibles ramificaciones de un cártel de droga extranjero operando en la Argentina. 

Los detalles de cómo se gestó el secuestro por parte de la organización criminal se conocen ahora. Juan José Benavides Velasco, de 29 años y de origen colombiano, fue capturado en el chalet del Lote 122 del Country Golf Club Argentino del partido de José C Paz. El hombre estuvo en cautiverio durante siete días, en tres casas del conurbano bonaerense, mientras se negociaba el millonario pago de un rescate, a través de un tío, que vive en Colombia. 

El 13 de agosto, Benavides Velasco entró al barrio privado pero le pidió a su custodio Carlos Andrés Martínez que fuera a comprar cigarrillos. El custodio obedeció. Tomó la camioneta Ford Ranger  y partió rumbo a una estación de servicio. El colombiano apenas puso un pie en la puerta de acceso de la casa fue capturado. Lo golpearon hasta dejarlo tendido en el piso.

Su exesposa, su hija menor y su exsuegra ya estaban en manos de los captores en otra habitación donde habían sido amordazadas para que no griten y amenazadas a punta de pistola. A Benavides Velasco le ataron las manos y después los pies.  Le colocaron una venda en la cara y, siempre a punta de pistola, lo obligaron a que entregue las claves de sus dos celulares. Le quitaron un reloj marca Rolex, dos cadena de oros con diamantes, 20.000 dólares en efectivo. Y le reclamaron que para liberarlo tenía que pagar 10.000.000 de dólares. 

Su custodio volvió con los cigarrillos y apenas cruzó el umbral de la puerta de la casa del Country Golf Club Argentino también quedó en manos de los captores. Al día siguiente, el custodio Carlos Martínez Arenas fue liberado. Y ese mismo día tomó un avión rumbo a Colombia. Allí, se contactó con la familia de Benavides Velasco, el empresario colombiano secuestrado, y le contó que Benavides Velasco habías sido capturado por el “Cartel de Otoniel”, el alias utilizado por uno de los líderes del cartel del Golfo. Uno de los más poderosos de la región.  

Benadives Velasco estuvo cautivo casi siete días. La Fiscalía Especializada de Secuestro Extorsivo (Ufese), a cargo del fiscal Santiago Marquevich, logró rastrear los lugares donde mantuvieron secuestrado al empresario. Estuvo en la calle Pedro Lagrave al 1300 y, luego, en un barrio semi cerrado en Parque Irizar, en la localidad de Fátima, en el partido de Pilar. Allí, fue rescatado por efectivos de la Policía bonaerense.  

Benavides tiene emprendimientos comerciales vinculados a financieras e inversiones en criptomonedas en Colombia. Llegó al país en abril de este año y se instaló en un barrio cerrado en la localidad bonaerense de Pilar. Al poco tiempo, su exesposa, hija menor y su exsuegra se mudaron a una imponente casa en el Country Golf Club Argentino, ubicado en el kilómetro 41 de la ruta 8. Algunos días antes del secuestro dentro del propio barrio cerrado dos ex policías bonaerense, uno de La Matanza y otro de Morón, habían intentado privarlo de su libertad sin éxito en la playa de estacionamiento del complejo Torres del Sol en la colectora de la Panamericana. Los expolicías usando uniformes, chalecos y blandiendo armas quisieron llevárselos a bordo de un Fiat Siena color gris. Pero el colombiano y su custodia comenzaron a los gritos pidiendo auxilio y así lograron evitar el secuestro 

Según reconstruyó la Fiscalía Federal de Campana, Benavides quedó sometido a la voluntad de sus captores en distintas casas. Y su familia también fue privada de su libertad. Fueron llevadas bajo amenaza al Hotel Lumiere de Puerto Madero mientras se negociaba el pago del secuestro. Incluso, la familia tuvo que pagar la estadía del hotel bajo la amenaza de que si se resistían o alertaban a la policía iban a matar al empresario colombiano. La exmujer de la víctima, cuyo nombre no trascendió, tenía 4 mil dólares en efectivo cuando fueron secuestrados y eso posibilitó que pagara los gastos de hospedaje. 

Mientras, en Colombia, un tío de Benavides Velasco negociaba vía telefónica con los captores el monto del rescate para liberar a la víctima en la Argentina.

Con el alerta policial, la Justicia Federal de Campana ordenó dar aviso a la Dirección de Migraciones ante la posible salida del país del empresario colombiano y su familia, que también seguían cautivos. La exesposa e hija del secuestrado fueron demoradas cuando llegaron al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para tomar un vuelo rumbo a Colombia. Al parecer, la familia viajaba a Cali para entregar un departamento en ese país a cambio de la libertad del joven empresario.

El Juzgado Federal de Campana junto con la Fiscalía Federal y la DDI de Pilar lograron realizar una serie de allanamientos que culminó con la detención de ocho colombianos y tres ciudadanos argentinos. El último ciudadano argentino procesado y detenido es un chofer de la aplicación UBER que alquiló uno de los vehículos (Nissan March) para trasladar al secuestrado a otro lugar de cautiverio. El caso ya está resuelto aunque todavía quedan puntos oscuros. El más llamativo: el alerta del custodio que denunció la presencia del “Cartel de Otoniel”.