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Droga, violencia y mensajes callejeros: detalles de la trama narco de Rosario

La escalada de violencia narco se plasma en carteles con amenazas que aparecen en lugares estratégicos. "Es como una estrategia de prensa tumbera", explican desde el sistema judicial mientras las amenazas son cada vez más duras y están más cerca de hacerse realidad.
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Los clanes narcos comenzaron a acusarse mutuamente a través de carteles improvisados en la vía pública. Comenzó en las últimas horas en Rosario. El primer episodio se dio la semana pasada cuando detuvieron a más de veinte personas en un barrio del noroeste de la ciudad. Los afiches o panfletos, que las bandas dejan pegados en los edificios gubernamentales, van acompañados de ráfagas de balas.

Ayer domingo, alrededor de las 22 horas, cuatro impactos de 9 mm quedaron estampados en el frente del Centro Municipal de Distrito Sur. Allí, dejaron una amenaza dirigida al líder de Los Monos, Ariel Máximo “Guille” Cantero -preso por narcotráfico-, a su mano derecha, Matías César -también detenido por disparar contra edificios judiciales- y a la banda de Los Picudos, una organización de sicarios adolescentes, sospechados de protagonizar el asesinato de un menor durante una balacera.  

“Guille Cantero” controlá tus gatos. Matías Cesar “Pino”. Los Picudos, los que están batiendo a la cana. Atte: La Mafia”, dice el cartel de color amarillo escrito con fibrón negro y dejado en el piso con una piedra en la puerta del bar de la calle Uriburu y Buenos Aires. El mensaje era clarito. Una dura advertencia de la banda liderada por el narco condenado Lindor Alvarado, que mantiene en la ciudad una histórica pelea con Los Monos, liderada por el clan Cantero.

Carteles amenazantes en la vía pública

Los investigadores suponen que una persona en bicicleta habría colocado primero el cartel en el lugar. Y, luego, antes de la medianoche, dos personas a bordo de una moto a alta velocidad gatillaron una ráfaga de tiros que impactaron contra el edificio. La causa quedó radicada en la fiscalía de Flagrancia, a cargo de María de los Ángeles Granato.

La escalada de drogas, violencia y afiches en la vía pública arrancó hace, aproximadamente, una semana luego de un fuerte operativo policial en el barrio Ludueña. Allí, dos bandas narcos se disputan hace meses el control de la droga. Una banda, aliada a Los Monos, resiste el avance de otra organización criminal, que, verticalmente, está asociada con el clan Alvarado.
El enfrentamiento entre ambos apellidos (Canteros y Alvarado) ya provocó heridos, muertes y alteró la fisonomía del barrio.

El jueves pasado se llevó adelante la audiencia de imputación por parte del Ministerio Público de la Acusación. El fiscal Pablo Socca, que había ordenado los allanamientos y las detenciones, expuso las pruebas contra los detenidos. Al día siguiente, aparecieron volantes y hasta un afiche colgando en las inmediaciones del Hospital de Niños y del Policlínico del PAMI. El texto decía: “Fiscal Socca, Matías Edery hacen meter presos y hacer causas a la gente que Rene Ungaro, Los Funes y Los Riquelme le apuntan para arreglar condenas, abreviados y estadía en pabellos comunes”.  Los investigadores también suponen que se trató de un mensaje ideado por Los Monos porque “Francisco Riquelme”, es un preso que siempre trabajó para la organización criminal rival del clan Cantero.

Carteles que aparecieron tras la exposición de pruebas

“Es como una estrategia de prensa tumbera donde las bandas exponen a la banda rival. Quieren que investiguemos a través de los carteles que se dejan, algo insólito”, definió un funcionario judicial que viene siguiendo desde hace tiempo el crecimiento de las bandas narcos en la zona.