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Así cayó la "Banda de los federales" tras pedir coimas en un operativo

Operativos falsos, robo de electrodomésticos y coimas, una trama de policías federales detenidos en la provincia de Chaco.
La Banda de los federales cayó en Chaco.
La "Banda de los federales" cayó en Chaco.

Seis uniformados de la Policía Federal Argentina (PFA) fueron detenidos en Chaco acusados de integrar una banda que cobraba coimas y robaba electrodomésticos simulando falsos operativos. Todo comenzó el pasado 2 de septiembre alrededor de las 22 horas cuando Julio Villamayor Colman manejaba su automóvil acompañado de su pareja y su hija. El hombre circulaba por la ruta 16 a la altura de la localidad chaqueña de Quitilipi cuando un Volksgawen Gol con dos policías vestidos de civil le cruzaron el paso y le gritaron: “Policía Federal. Detenga el auto”.  

Villamayor Colman frenó el vehículo. Quiso preguntar qué pasaba, pero los dos policías lo cortaron en seco y esgrimieron que se trataba de un control de rutina. Le revisaron el vehículo, le abrieron el baúl y encontraron ropa de vestir comprada sin aval aduanero. En sólo un instante, llegó al lugar un patrullero Ford Ranger de la PFA con otros dos policías, pero estos con uniforme e identificación. Le explicaron a Villamayor Colman que la ropa comprada no tenía comprobantes y que suponían que había ingresado a través del contrabando. Los cuatro policías de la PFA le ofrecieron un salvaconducto: pagar una coima para evitar notificar a la Justicia.

La víctima argumentó que no tenía dinero y ofreció un equipo de música nuevo que tenía en su auto. El jefe de los uniformados respondió que “eso no era suficiente” y que “necesitaban más”. Villamayor Colman les explicó que quizás su socio tenía algo más de dinero. Los policías metieron el equipo de música dentro del Volkswagen Gol y colocaron a Villamayor Colma en la parte trasera del patrullero. Lo condujeron primero hasta la casa del socio y, luego, hasta su propia vivienda en el Barrio Las Palmeras en la localidad de Resistencia. Las cámaras de seguridad del lugar tomaron el vehículo de la víctima, que para ese entonces era manejado por su esposa, y detrás escoltado por el móvil de la PFA.

Al llegar al lugar, los miembros de la fuerza de seguridad le quitaron $400.000, un televisor Samsung de 49 pulgadas y más ropa nueva que tenía en cajas para la venta. Villamayor Colman se encerró en su cuarto con su familia y amenazó con que no saldría. Los cuatro miembros de la PFA se fueron de la casa. Al día siguiente, Villamayor Colman radicó una denuncia penal en la comisaría provincial de Chaco por robo, coimas y privación ilegítima de la libertad.

El fiscal federal Patricio Sabadini pidió 7 allanamientos en los domicilios incluyendo los domicilios particulares de los policías involucrados. Además, solicitó la detención. Es que las cámaras de seguridad y los teléfonos celulares, a través de las antenas de geolocalización, de las víctimas y los policías, daban cuenta de los movimientos desde Quintilipi hasta Resistencia. Incluso se pidió la información sobre quiénes eran los titulares de los vehículos que intervinieron.

La jueza federal Zunilda Niremperger autorizó las medidas pedidas por el fiscal. Se allanó hasta la delegación de Unidad Operario de la PFA en la ciudad de Roque Saénz Peña, donde prestaban tareas los policías involucrados.  Los investigadores se sorprendieron al incautar el libro de guardia: no había ningún operativo registrado, ni tampoco detenidos desde el 2 septiembre hasta el 4 de septiembre. Ni siquiera la Justicia local había sido alertada de posibles controles por parte de la policía.

En los allanamientos de los seis detenidos, se encontró el equipo de música robado a Julio Villamayor Colman y algunas de las prendas de vestir que trasladaba. Además, en el inventario de la delegación había una pistola 9 mm sin declarar que pertenece a la Policía de Santa Fe. Uno de los jefes del destacamento también quedó preso. Los investigadores presumen que la Banda de Los Federales creaba falsos operativos para extorsionar y pedir coimas millonaria. No descartan que tuvieran algún acuerdo con funcionarios de segundo nivel en la Justicia. El dinero ($400.000) que entregó la víctima nunca apareció.