Los "groseros errores" de los peritos tras la muerte de Daiana Abregú
La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) consideró que el ateneo de peritos que avaló la hipótesis del suicidio en el caso de Daiana Abregú, cometió "errores groseros" e "interpretaciones estigmatizantes" de la víctima, por lo que pedirán la nulidad del informe. Tras el aval de la fiscalía, cinco policías que estaban detenidos por la muerte en la comisaría fueron liberados.
"El ateneo se extralimitó en sus funciones y por lo tanto está viciado de nulidad, cometió errores groseros e interpretaciones estigmatizantes de la víctima y revalorizó y tomó por ciertas las diligencias y declaraciones de la propia policía investigada", señaló la CPM en un comunicado de prensa.
Este organismo adelantó que, en su carácter de querellante en la causa, pedirá, junto a la familia Abregú, "inmediatamente la nulidad de esta diligencia y su realización en el cuerpo pericial de la mencionada dependencia judicial". La CPM ya había solicitado al fiscal de Azul a cargo del expediente, José Ignacio Calonje, que el ateneo estuviese a cargo de la Justicia Nacional y no de la Policía Federal Argentina (PFA).
"Los peritos de la Policía Federal arriban a una serie de interpretaciones sin fundamentos para introducir la hipótesis del suicidio", señaló el comunicado en el que cuestionaron que los expertos policiales ayer dieron por "terminado el informe sin convocar ni dar traslado del informe a los peritos de parte que no pudieron acceder al mismo".
El ateneo en cuestión se llevó a cabo con el objetivo de dar cuenta de la etiología de muerte, analizando la autopsia, reautopsia, estudios complementarios, análisis comparativo de ADN, pericia toxicológica, pericia anátomo-patológica y pericia de ensayos de tracción. En total, lo peritos analizaron unas cincuenta pruebas volcadas en el expediente desde que se inició la investigación para concluir que se trató de una muerte por "síndrome asfíctico secundario a una posible ahorcadura".
Para estos peritos, "el surco del lazo observado en la occisa es claramente ascendente y discontinuo", lo que descarta el "estrangulamiento a lazo", en el que, generalmente, "la presión que se ejerce sobre el cuello es muy intensa, homogénea y, por otra parte, la dirección es horizontal o incluso descendente, dependiendo de la posición del agresor".
"(…) la ausencia de lesiones corporales relevantes en el contexto en que se produce el deceso permite descartar, en principio, maniobras de sometimiento mediante el uso de fuerza física sobre la occisa y/o que sean capaces de colocarla en un estado de indefensión", detallaron los expertos.
También tomaron en cuenta que el informe toxicológico dio positivo en "alcohol, carbamezapina y cocaína", aunque esto "no demuestra que la víctima se hallara bajo los efectos de intoxicación etílica al punto de afectar el nivel de conciencia".
"El tipo de personalidad de la fallecida, sus antecedentes de consumo de alcohol y/o sustancias y otros datos relevantes (…), sumados al análisis del incidente que origina la detención de la misma y la situación de atrapamiento pudieron haber influido en el estado anímico, de forma tal que analizados todos estos elementos en conjunto puede concluirse que la etiología médico legal del caso correspondería con una muerte suicida", concluyeron.
